El Kremlin planea reforzar su flanco oriental, según inteligencia estonia
Kaupo Rosin, jefe del servicio de inteligencia exterior de Estonia, lanzó un análisis contundente. En una rueda de prensa virtual, afirmó que Rusia no puede atacar a la OTAN este año ni el próximo, pero sí planea aumentar significativamente sus fuerzas en la frontera oriental de la alianza.
“El plan implica crear nuevas unidades militares y multiplicar por dos o tres veces la fuerza previa a la guerra”, declaró Rosin a The Associated Press.
Sin embargo, este despliegue dependerá del resultado final del conflicto en Ucrania. Rusia necesitaría mantener una “porción significativa” de su ejército dentro del territorio ucraniano ocupado para prevenir futuras acciones.
Putin no quiere parar, según los informes
El mensaje central es claro: el presidente ruso Vladímir Putin no tiene ningún deseo de detener la invasión. Rosin sostiene que, en la mente del líder ruso, todavía cree que puede ganar militarmente y “burlarse” de Estados Unidos durante las negociaciones.
La información sobre cómo el Kremlin ve estos diálogos proviene de “discusiones internas rusas” interceptadas por inteligencia estonia. Estas conversaciones demostrarían que los funcionarios rusos siguen considerando a Washington como su “principal enemigo”.
Mientras tanto, desde Washington llega un relato diferente. Un funcionario anónimo de la Casa Blanca respondió que los negociadores han hecho “un progreso tremendo”, citando el reciente acuerdo en Abu Dabi para liberar prisioneros como prueba.
Fiona Hill, exasesora de Trump, ofrece una clave para entender esta desconexión:
Ambos líderes “necesitan que su versión de los eventos se desarrolle” y se aferran a ella: Putin como vencedor y Trump como negociador.
La cruda realidad sobre el terreno
Mientras se habla de plazos y acuerdos en salones diplomáticos, la guerra continúa. Este martes, bombardeos rusos en Sloviansk mataron a una niña de 11 años y a su madre. Otros 16 civiles resultaron heridos.
Rosin sugiere una razón preocupante por la que Putin podría creer que está ganando: está recibiendo información errónea. Los reportes que llegan a su escritorio serían “mucho más optimistas” que la realidad del campo de batalla.
“Cuanto más bajo se va en la cadena de mando”, más personas entienden “lo mal que está realmente sobre el terreno”, explicó el jefe de inteligencia.
La obsesión del líder ruso con controlar Ucrania estaría tan arraigada que tiene prioridad sobre cualquier otra cosa, incluida la economía rusa. Según este análisis, el conflicto podría continuar durante varios años más.
La advertencia final es clara: Europa debe prepararse para un vecino que se rearma rápidamente en su frontera oriental, mientras las conversaciones de paz avanzan lentamente entre versiones contradictorias de la realidad.




