Internacional
EE.UU. intercepta quinto petrolero en escalada por el crudo venezolano
La Armada de EE.UU. intercepta un quinto petrolero sancionado en el Caribe, intensificando su control sobre el crudo venezolano.
En una operación que tensa aún más la cuerda geopolítica en aguas cálidas, las fuerzas armadas de Estados Unidos se preparan para un nuevo abordaje. Este viernes, en el mar Caribe, otro gigante de acero que transporta el oro negro venezolano será interceptado. Fuentes militares estadounidenses confirman la acción, parte de una ofensiva más amplia y decidida del gobierno de Trump para apretar el cerco sobre los envíos de crudo del país sudamericano.
Operación Amanecer: El Cerco se Aprieta
Antes de que los primeros rayos de sol iluminaran el horizonte, infantes de Marina y marineros partieron desde el colosal portaaviones Gerald R. Ford. Su misión: capturar al petrolero Olina. El Comando Sur de EE.UU., al anunciar la incautación, envió un mensaje contundente: “no hay refugio seguro para los criminales”. La Guardia Costera tomó luego el control del navío, completando una maniobra que Washington viene ensayando con un despliegue militar creciente en la región desde hace meses.
Las redes sociales se llenaron de imágenes dramáticas publicadas por el Comando Sur y la secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem. Se ve un helicóptero estadounidense posándose sobre la cubierta del buque, mientras personal especializado registra cada rincón e incluso lanza lo que parece ser un dispositivo explosivo frente a una puerta sellada. Noem fue clara: el navío era “otro buque cisterna de la ‘flota fantasma'”, sospechoso de transportar petróleo embargado y que había zarpado de Venezuela “intentando evadir a las fuerzas estadounidenses”.
Este es el quinto buque tanque incautado en esta campaña. Una iniciativa que busca controlar no solo la producción, sino también la refinación y distribución global del petróleo venezolano, luego del derrocamiento del presidente Nicolás Maduro. Trump afirmó que la acción se realizó “en coordinación con las Autoridades Interinas de Venezuela”, aunque la Casa Blanca guardó silencio ante las solicitudes de detalles.
El Olina: Un Barco con Pasado Oscuro y Carga Millonaria
El gobierno venezolano, por su parte, emitió un comunicado reconociendo una colaboración inédita. Aseguraron trabajar con EE.UU. para que el petrolero, que “zarpó sin pago ni autorización”, regrese a aguas nacionales para su resguardo. Pero la historia del Olina es una madeja de sombras. Registros oficiales muestran que fue sancionado antes por transportar petróleo ruso bajo el nombre Minerva M, tenía registro panameño y ahora ondeaba una bandera de Timor-Leste que las autoridades marítimas internacionales consideran falsa.
Expertos como Samir Madani, cofundador de TankerTrackers.com, revelan una trama más amplia. Su organización documentó con imágenes satelitales que al menos 16 petroleros burlaron la cuarentena impuesta por EE.UU., formando una flotilla clandestina. El Olina era uno de ellos. Tras transmitir su ubicación por última vez en noviembre, navegó a oscuras, con su baliza apagada, hasta ser capturado.
¿Qué hay en sus entrañas? Madani calcula que transportaba unos 707.000 barriles de crudo. Con un precio cercano a los 60 dólares por barril, esa carga vale más de 42 millones de dólares. Una fortuna flotante que explica por qué esta operación va más allá del simple cumplimiento de la ley.
Aunque Noem y el ejército hablan de aplicar sanciones, otros funcionarios del gobierno Trump son más directos: ven esto como una forma de generar efectivo. El objetivo declarado es reconstruir la destrozada industria petrolera venezolana y revitalizar su economía. El propio Trump habló en redes sociales de trabajar juntos para reconstruir “en una forma mucho más grande, mejor y más moderna” la infraestructura energética del país.
El plan es ambicioso. El gobierno estadounidense prevé vender entre 30 y 50 millones de barriles de petróleo venezolano sancionado, destinando los ingresos a ambos pueblos. Pero la visión es a largo plazo; Trump se reunió con ejecutivos de 17 compañías petroleras para hablar sobre invertir 100 mil millones dólares en Venezuela. Como resumió el vicepresidente JD Vance en Fox News: EE.UU. puede “controlar” el “mando financiero” de Venezuela al dictar dónde se vende su petróleo.
Cada barco interceptado no es solo un acto policial en alta mar. Es un movimiento estratégico en un tablero global donde el control energético equivale a poder e influencia. La pregunta que flota en el aire caribeño es qué vendrá después en este pulso por uno de los recursos más codiciados del mundo.
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