Una semana después de los terremotos que afectaron Venezuela, la amenaza principal para los sobrevivientes ya no son los sismos, sino las heridas sin atención y el riesgo de enfermedades infecciosas. Médicos y organizaciones humanitarias advierten que miles de personas en refugios temporales carecen de agua potable y servicios básicos.
Amenaza sanitaria tras los sismos
Especialistas del Hospital del Oeste Dr. José Gregorio Hernández, en Caracas, reportaron que los pacientes comienzan a presentar infecciones derivadas de lesiones que no recibieron tratamiento a tiempo. La escasez de insumos médicos y los daños en decenas de hospitales dificultan la atención.
Las labores de búsqueda y rescate continúan con apoyo de equipos de más de 20 países. Rescatistas lograron localizar con vida a un menor que permaneció atrapado seis días bajo los escombros. Estados Unidos reforzó la asistencia con personal militar y especialistas en ayuda humanitaria, en coordinación con las autoridades locales.
El balance oficial reporta al menos 2 mil 295 personas fallecidas y más de 11 mil heridas. Decenas de miles permanecen desaparecidas, lo que mantiene a miles de familias en la incertidumbre.




