Un golpe de frío que paralizó la costa este
Una masa de aire ártico, empujada por un ciclón extratropical intenso, azotó este domingo una franja enorme de Estados Unidos. Desde el Golfo de México hasta Nueva Inglaterra, las temperaturas se desplomaron, llevando el caos a regiones poco acostumbradas a este nivel de frío.
Más de 150 millones de personas estuvieron bajo alertas por condiciones gélidas en la mitad oriental del país. No fue solo una ola de frío cualquiera. En el sur de Florida, se registró la masa de aire más fría desde diciembre de 1989.
“La sensación térmica estuvo muy por debajo del punto de congelación”, explicó Peter Mullinax, meteorólogo del Centro de Predicción del Clima.
Consecuencias inusuales y peligrosas
El impacto fue tan brutal que tuvo efectos casi surrealistas. En Florida, las ráfagas llevaron nieve a zonas donde no es común verla. Y el frío fue tan intenso que dejó iguanas aturdidas e inmóviles, cayendo en un estado de letargo forzado por las bajísimas temperaturas.
Más al norte, en Carolina del Norte, el fenómeno —técnicamente un “ciclón bomba”— descargó una de las nevadas más fuertes en su historia reciente. Charlotte amaneció con hasta 30 centímetros de nieve, lo que colapsó carreteras y servicios básicos.
El transporte aéreo se vino abajo. Entre sábado y domingo, más de 4,300 vuelos fueron cancelados en todo el país. El aeropuerto de Charlotte Douglas fue uno de los epicentros del caos. En tierra, la situación no era mejor: se reportaron más de mil accidentes vehiculares y al menos dos fallecimientos relacionados con el clima.
Miles de hogares, principalmente en el sur, se quedaron sin electricidad. Las autoridades instan a la población a extremar precauciones mientras trabajan para restablecer servicios y garantizar seguridad en las vías. Un recordatorio gélido de la fuerza desatada de la naturaleza.




