La playera que desató la guerra
Carlos Trejo, nuestro eterno ‘Cazafantasmas’, volvió a ser trending topic. ¿La razón? Una denuncia de discriminación en el Hotel Safi de Monterrey que terminó con insultos, amenazas y una vieja polémica resucitada.
Todo empezó con un desayuno frustrado. Trejo asegura que el personal del restaurante le negó la entrada porque llevaba puesta una playera con la portada de su libro más famoso. Según él, le dijeron que su ropa “podía ofender” a otros huéspedes.
“No me gusta que discriminen a la gente. Vengo a desayunar y resulta que no puedo hacerlo porque puedo ofender a las personas”, declaró Trejo en un video subido a sus redes.
El escritor no se quedó callado. Avisó que en sus entrevistas programadas —incluyendo una con Gustavo Adolfo Infante— no recomendaría el hotel. Y se mudó al establecimiento de enfrente.
Cuando la polémica escala (y mucho)
Pero ahí no terminó la cosa. Horas después, Trejo subió un segundo video donde detalló que le pusieron “la mano en el pecho” para impedirle el paso. Y luego vino lo bueno: arremetió contra Alfredo Adame, quien al parecer se burló de la situación.
Las palabras de Trejo fueron… digamos, coloridas:
“Imagínense, pinch* loco, feliz de que discriminan a un mexicano (…) ay Alfredo, no entiendo por qué tu mamá no te tragó y te cagó en el baño”.
Sí, leyeron bien. El nivel de intensidad subió como la espuma.
No es la primera vez
Lo irónico —o triste— es que este hotel ya tenía antecedentes. En 2024, una mujer con discapacidad visual denunció que le negaron el acceso junto a su perro guía Odín, a pesar de presentar toda la documentación legal.
La mujer, llamada Sary, citó hasta la ley federal sin obtener respuesta favorable. Un patrón preocupante.
Ahora las redes están divididas: algunos apoyan a Trejo contra lo que ven como un acto clasista; otros creen que todo es una estrategia para mantenerse relevante. Lo cierto es que el debate sobre quién puede entrar dónde —y vestido cómo— sigue más vivo que nunca.
Y mientras tanto, el Hotel Safi tiene otra mancha difícil de limpiar en su reputación.




