La bola de nieve de las denuncias contra un influencer
La cosa se está poniendo seria. Kenia Ríos, hija del cantante El Komander, acaba de sumar su voz a las acusaciones públicas contra el creador de contenido César Pantoja. Según ella, el youtuber le ofreció una colaboración que incluía un pago jugoso y un viaje a Punta Cana, pero su actitud le generó tanta desconfianza que dijo que no.
Su caso no es el único. Se está armando un patrón preocupante.
Un guion que se repite
Otras creadoras como Marianne Gonzaga y Carol Castro ya habían contado historias similares en Radio Fórmula. El supuesto modus operandi sería siempre el mismo: usar identidades falsas o campañas publicitarias inexistentes como carnada para luego pedir fotos íntimas o en ropa interior.
“César Pantoja habría utilizado identidades falsas y campañas inexistentes como pretexto para solicitar fotos en ropa interior o contenido íntimo”, señalaron los testimonios.
Los expertos en ciberseguridad tienen un nombre para esto: ingeniería social. Básicamente, es manipular a alguien creando un escenario creíble para sacarle información sensible. La táctica clásica es tentarte con una oportunidad laboral o económica brillante para bajar tus defensas.
El Instituto Nacional de Ciberseguridad confirma que este tipo de fraudes van en aumento. Su consejo es claro: verificar, verificar y verificar antes de aceptar cualquier colaboración. Y sobre todo, tener mucho cuidado con el material personal que se comparte.
Mientras tanto, César Pantoja sigue sin dar una respuesta detallada a estas nuevas acusaciones. El silencio, en estos casos, suele hablar más fuerte que las palabras. La conversación ya no es solo sobre un influencer, sino sobre los riesgos reales detrás de la pantalla y la poca protección que existe en esta industria digital que a veces parece el salvaje oeste.




