Reik puso a cantar a todo el Valle de Texas
La noche del sábado en la Payne Arena de Hidalgo fue una de esas que te reconcilian con los conciertos. El público de Reynosa y El Valle se volcó para ver a Jesús, Julio y Bibi, y ellos respondieron con un setlist que era básicamente la banda sonora de nuestros dramas amorosos millennials.
De clásicos románticos a colaboraciones explosivas
Arrancaron fuerte con “Nadie Como Tú” y “Panorama”, pero fue cuando llegó “El Correcto” (la versión con Carín León) que el lugar explotó. Esa mezcla de pop romántico con toques regionales es exactamente el tipo de fusión que nos tiene enganchados.
El público no dejó de cantar en ningún tema, desde principio a fin.
Luego vinieron los golpes nostálgicos: “Noviembre Sin Ti” e “Inolvidable”. Confesión: todavía me acuerdo de la persona con quien escuchaba esas canciones en 2009. La versión de “A veces bien y a veces mal” con Ricky Martin fue otro momento álgido, porque ¿quién no ha tenido una relación así?
El repertorio demostró lo bien que han navegado Reik las aguas del cambio musical. Pasaron sin problemas de sus baladas icónicas a colaboraciones más urbanas como “Si Me Dices Que Sí” con Farruko y Camilo, o “La Bella y La Bestia” con Morat.
Para el cierre, guardaron lo mejor: “Sabes”, “Creo En Ti” y ese himno generacional que es “Qué Vida la Mía”. Salir del recinto tarareando esas melodías era inevitable.
Lo más bonito fue ver cómo estas canciones, algunas con casi dos décadas, siguen conectando. No es solo nostalgia; es que hablan de emociones que no pasan de moda. Reik sigue encontrando la manera de hacer que el amor—en todas sus formas complicadas—suene bien.




