La prensa internacional señaló al espectáculo de medio tiempo de la final del Mundial 2026 como un derroche de figuras que no logró conectar. El New York Times lo resumió así: “Muchas estrellas y poco sentido” y le otorgó dos de cinco estrellas.
El show de 27 minutos —doce más del descanso reglamentario— incluyó a Madonna, Shakira, Justin Bieber, BTS, Chris Martin y al director venezolano Gustavo Dudamel con la Filarmónica de Nueva York. El diario estadounidense describió la actuación como “fluida y llena de contenido”, pero destacó que transmitió “una sensación de agotamiento y sobrecarga”.
Wayne Rooney, exfutbolista inglés, fue más directo: “Lo mejor fue cuando terminó”. En declaraciones citadas por medios, calificó el espectáculo como “una porquería”.
Críticas y elogios dispares
The Telegraph, en cambio, le dio tres de cinco estrellas y lo llamó “encantador, cálido e íntimo” en comparación con el Super Bowl. Sin embargo, criticó la entrada de Madonna —”una rana le robó el show”— en alusión al vehículo con el que apareció junto a Ronaldo y Ronaldinho.
El Guardian señaló que el intermedio “pasó volando” al concentrar mucho en 11 minutos con cambios rápidos de artista. Pero cuestionó la versión de “Everything Hallelujah” de Justin Bieber por resultar “melancólica” e inapropiada para un ambiente animado. Concluyó: “Artísticamente, logró tanto que terminó por no decir nada”.
La revista Time comparó el show con un álbum recopilatorio genérico de “Now That’s What I Call Music” y señaló que “el excesivo elenco demostró ser el principal problema de un espectáculo demasiado corto”. Agregó que buscaba complacer de forma “tan banal y empalagosa que pocos momentos destacaron realmente”.




