El Rey del Pop vuelve a la pantalla grande, pero no sin polémica
La conversación alrededor de “Michael” no se ha definido y apenas empieza. Mientras la crítica especializada cuestiona su enfoque, la respuesta del público en taquilla y encuestas iniciales dibuja un escenario distinto, donde el interés por la figura de Michael Jackson sigue pesando más que las reseñas.
Antes de su estreno, la película dirigida por Antoine Fuqua llegó a plataformas como Rotten Tomatoes con una aprobación cercana al 36%, colocándose dentro de la categoría de baja recepción crítica.
¿Qué dicen las críticas sobre la película?
Las reseñas coincidieron en que el filme opta por una narrativa que evita los episodios más controvertidos de la vida del cantante. Medios como The Guardian calificaron la propuesta como “frustrantemente superficial”, mientras que Rolling Stone la describió como una experiencia “deprimente” que se aleja de lo que se espera de una biografía cinematográfica.
El debate se intensificó por la decisión de cerrar la historia en 1988, durante la gira de Bad, sin abordar las acusaciones que marcaron su percepción pública. Versiones previas del guion incluían estos episodios, pero fueron eliminadas tras acuerdos legales previos.
Impacto en taquilla: el público habla diferente
En contraste, los primeros números apuntan a una recepción más sólida. La cinta recaudó $12.6 millones en sus primeras funciones, incluyendo $3.8 millones de proyecciones anticipadas en formatos premium.
Las métricas de audiencia reflejan una respuesta favorable: PostTrak reporta cinco estrellas, con un 88% de opiniones positivas y un 81% de recomendación directa.
El perfil del espectador muestra un alcance hacia familias y audiencia joven —más de la mitad menor de 35 años— con un 50% asistiendo por ser seguidores del artista.
La calificación del público en Rotten Tomatoes alcanza un impresionante 96%, mientras CinemaScore le otorgó una A-, comparable a otras biopics musicales recientes como Elvis o Rocketman.
La familia Jackson entra al ring
Integrantes como Taj Jackson cuestionaron abiertamente la cobertura mediática previa al estreno, señalando que el público será quien defina la narrativa final sobre el artista. En paralelo, Fuqua defendió decisiones creativas que inicialmente contemplaban momentos más oscuros, pero que no formaron parte del corte final.




