Tres años sin Julián
Maribel Guardia sigue navegando el duelo. Este martes, la actriz compartió un mensaje íntimo para recordar a su hijo, Julián Figueroa, a tres años de su fallecimiento.
“JULIÁN 3 años… sin aire, sin ilusión, sin tu luz, sin ti”, escribió junto a una foto del cantante sonriendo. Son palabras que pesan. En los últimos días también reveló que se tatuó el ojo de Julián en el brazo y que tiene un enorme retrato suyo en su camerino del Teatro San Rafael.
La ausencia es un espacio que ocupa todo.
Un recuerdo que atraviesa
En entrevista con EL UNIVERSAL, Maribel reflexionó sobre los años que tuvo con él:
“Procuro no estar ausente en la niñez de su hijo, y se siente agradecida que Dios se lo haya prestado por 27 años.”
Esa idea de ‘prestado’ duele y consuela al mismo tiempo. Es el tipo de pensamiento con el que uno trata de hacer las paces.
Pero no fue el único homenaje del día. Zarelea Figueroa, media hermana de Julián e hija de Joan Sebastian, publicó un texto tan conmovedor que, según confesó Maribel, la hizo llorar.
Zarelea le escribió directamente a su hermano:
“Julián, hace 3 años me dejaste a pesar de nuestra promesa de estar siempre juntos… hoy entiendo que no te fuiste, solo te mudaste a lo más sagrado de mi alma para siempre.”
El mensaje completo es un puñal dulce. Habla del dolor como prueba del amor vivido y termina pidiéndole que le dé un abrazo a su papá, Joan Sebastian. Es una familia marcada por la música y la pérdida.
Tres años no son nada y son una eternidad. Las fotos siguen ahí, los tatuajes quedan, las promesas se reinterpretan desde el recuerdo. El legado de Julián, más allá de su carrera musical, parece ser este: un amor tan fuerte que duele recordarlo y es imposible olvidarlo.




