De un cuarto a llenar el Metropolitano: la historia de La Texana
Todo empezó en plena pandemia. Josué Ramírez, desde su habitación en Tijuana, comenzó a mezclar sonidos que nadie imaginaba juntos. Post punk gris, programaciones electrónicas y… acordeones del regional mexicano.
Mientras el rock alternativo nacional suele orbitar alrededor de CDMX y Monterrey, él creó algo distinto desde la frontera. Un proyecto que terminó conectando con miles de jóvenes que se sienten igual: solos, introspectivos y con más preguntas que respuestas.
“La identidad de un tijuanense es muy compleja. Es una mezcla de culturas muy interesante. Es una ciudad a la que hay que ponerle el ojo”, dice Josué en entrevista.
No es nostalgia, es frontera
Su propuesta no nace de querer sonar como Joy Division o The Cure (aunque están presentes). Nace de preguntarse: ¿qué pasaría si ese post punk emocional hubiera nacido rodeado de sierreño, melodrama regional y una ciudad atravesada por dos culturas?
“Cuando empecé escuchaba mucho regional mexicano. El sierreño que identifica a Tijuana siempre ha estado presente en mi vida, por esa manera dramática de cantar las cosas”, explica.
Para muchos, mezclar dark post punk con acordeones parecía imposible. Mundos opuestos. Pero para Josué esa separación nunca existió porque ambas cosas formaron parte de su vida desde siempre.
En sus canciones el bajo tiene protagonismo, las guitarras son melódicas y, de pronto, aparece un acordeón como un guiño que recuerda: esto no viene de Manchester, sino de México.
Cantar en español no es casualidad
En un momento donde muchas bandas del nuevo rock mexicano han vuelto al inglés, La Texana hace lo contrario.
“Me encanta la música en español. Me siento muchísimo más identificado con ella. Creo que es muy importante saber de dónde es uno y llevar eso lo más lejos posible”.
Lo que comenzó como bedroom pop hoy ya llenó el Lunario y se prepara para presentar su disco en el Teatro Metropolitano este 28 de febrero.
“Sé que en el Metropolitano no va a haber slam, pero no por eso va a ser un show tranquilo. Quiero que se vea y suene lo mejor posible”.
Un espacio para lo diferente
Paralelamente, han surgido plataformas como Grabando en la Oficina, sesiones en vivo donde artistas conversan sobre su proceso creativo en formato íntimo. Perfecto para proyectos como La Texana que no encajan en formatos promocionales tradicionales.
Hoy a las 10:00 PM tiempo de México estrena su sesión allí.
“Creo que ya hacían falta espacios así para artistas más independientes. Es como un Tiny Desk pero muy cuidado en lo visual”, adelanta Josué sobre la producción donde hasta disfrazaron un teclado de piano de cola para crear una vibra años 50.
La Texana no intenta sonar como las bandas capitalinas que marcaron otra época. Tampoco busca repetir ecos europeos.
“Mi idea era hacer un proyecto que sonara como un grupo, pero poco a poco meter ese sello regional. Brandear que está hecho en México, hecho en Tijuana”.
Y vaya que lo está logrando.




