Jared Leto acusado de conducta inapropiada con menores
El reconocido actor y vocalista de la banda 30 Seconds to Mars, Jared Leto, enfrenta graves acusaciones de comportamiento depredador por parte de nueve mujeres, quienes aseguran que el artista cruzó límites cuando ellas eran adolescentes. Las denuncias, publicadas inicialmente por la revista Air Mail, han resurgido tras la viralización de testimonios en redes sociales.
Testimonios detallan patrones preocupantes
La DJ Allie Teilz compartió en Instagram un relato de 2012 donde describe un intento de agresión por parte de Leto entre bastidores cuando tenía 17 años. “Sabía mi edad y no le importó”, declaró, calificando el incidente como “traumático y depredador”. Otra mujer afirmó que, a los 16 años, el actor inició conversaciones sexuales explícitas después de obtener su número telefónico en un café de Los Ángeles.
La modelo Laura La Rue añadió que, durante una visita a su domicilio en 2008, Leto —entonces de 36 años— coqueteó insistentemente con ella cuando era menor. Otros testimonios mencionan fiestas en la residencia del artista donde se incentivaba a jóvenes a participar en actividades íntimas, incluyendo baños desnudas en su piscina.
Respuesta del entorno de Leto
Hasta ahora, Leto no se ha pronunciado públicamente, pero un representante negó todas las acusaciones, afirmando: “Estas afirmaciones son falsas y no reflejan la realidad”. Sin embargo, la recurrencia de los relatos —todos con similitudes en edades de las afectadas (16-17 años) y contextos privados— ha generado críticas hacia la industria del entretenimiento por tolerar presuntos abusos de poder.
Expertos en ética mediática señalan que estos casos reflejan patrones observados en otros escándalos de Hollywood, donde figuras influyentes aprovecharían su estatus para manipular a víctimas vulnerables. La falta de denuncias formales en su momento, según analistas, se atribuye al miedo a represalias profesionales.
Impacto en la carrera de Leto
El actor, ganador de un Óscar por El club de la compra de Dallas, podría enfrentar consecuencias legales y reputacionales. Estudios jurídicos explican que, aunque algunos casos prescribieron, la divulgación pública podría motivar investigaciones sobre conductas recientes. Marcas asociadas al artista, como Gucci —con quien colaboró en campañas—, monitorean la situación ante posibles rupturas contractuales.
Este escándalo se suma a debates globales sobre la protección de menores en entornos artísticos. Organizaciones como Time’s Up exigen transparencia y protocolos más estrictos para prevenir abusos en la industria musical y cinematográfica.
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