La polémica sigue a Imelda Tuñón hasta la marcha
Justo en el Día Internacional de la Mujer, mientras miles coreaban consignas, a Imelda Tuñón le llovieron preguntas de otro tipo. Periodistas la abordaron para preguntarle sobre las dos denuncias que José Manuel Figueroa, su excuñado, interpuso en su contra. Su respuesta fue contundente.
“No, no. Todavía no”, dijo tajante cuando le preguntaron si ya había sido notificada legalmente.
Las demandas son por daño moral y violencia familiar y mediática. Todo gira alrededor de unas declaraciones donde, según Figueroa, ella afirmó que él abusó sexualmente de su hermano Julián. Pero Imelda tiene otra versión.
“Era una llamada privada”
La actriz asegura que todo fue un malentendido gigante. Que nunca hubo una declaración pública oficial.
“Era una llamada privada, que se filtró, al final del día, fue algo que no se hizo con dolo”, precisó durante la marcha.
Su postura es clara: fue una conversación filtrada y ahora toca arreglar las cosas donde corresponde. “Ya más adelante arreglaremos las cosas en tribunales”, sentenció.
Pero este no es el único frente abierto para Tuñón. En medio del ambiente reivindicativo del 8M, aprovechó para lanzar un dardo a los medios de comunicación. Dijo sentirse víctima de una justicia que antes favoreció a su exsuegra, Maribel Guardia, en el caso de la custodia de su hijo José Julián.
Y ahora, acusa a la prensa de tergiversar sus palabras constantemente.
“Mi voz ya no se escucha… entonces yo ya no voy a hablar de ningún tema que tenga que ver con Maribel o Marcho Chacón, porque todo se está tergiversando”.
Un día para exigir respeto y ella lo hizo a su manera. Mientras la ciudad se pintaba de morado, esta historia familiar y legal demostró que a veces el drama personal no entiende de fechas simbólicas.




