Un viaje que transformó el dolor en arte
Draco Rosa presenta Olas de luz, un álbum que nace del caos posterior a su diagnóstico de cáncer en 2011 y el proceso de remisión. El artista puertorriqueño emprendió un viaje en agosto de 2024 a República Dominicana y España, donde visitó Montserrat, Manresa, la casa de Dalí y Gala en Cataluña, y Madrid.
“Pasaron cosas de esas que suelen pasar una vez en la vida, que parece todo muy mágico. Estás dentro de una película”, relató Rosa.
De vuelta en San Juan, se fue directo al estudio. El álbum es hermano de su anterior Reflejos de lo eterno, y como aquel, lo grabó sin guitarra. Rosa explicó que quería una estética minimalista con batería, bajo y teclado analógico, pero con canciones inéditas.
Canciones que reflejan una vida en transformación
Una de las piezas más impactantes es Somos familia, donde el artista evoca a amigos que perdió de joven y a familiares fallecidos.
“Son momentos difíciles, pero a esta edad me puse a repasar. Y se dio ahora para ‘Olas de luz’ y me encanta, lo veo tan vivo y puedo compartirlo con ellos”, dijo.
En Umbral del alba, una canción etérea con guitarra, Rosa canta “somos divinos”. Comentó que la claridad y la calma llegan en el silencio. Costa Brava la define como un paseo en auto bajo el sol con aires de rock and roll clásico, mientras que Refugio sagrado y Gracias por un día más incorporan ritmos tropicales. Esta última surgió del contacto con cuidadoras de pacientes con Alzheimer.
El álbum, que ya está disponible, representa una meditación guiada por el propio artista, pasando de la oscuridad a una especie de paz interior.




