Derbez se lanza a la jungla digital de MrBeast
Bueno, pues resulta que James Stephen Donaldson, ese tipo al que todos conocemos como MrBeast y que básicamente ha redefinido el concepto de “gasto excesivo” en YouTube, decidió que lanzar la segunda temporada de su reality show “Beast Games” no era suficiente drama. Necesitaba más. ¿La solución? Un episodio especial donde, en lugar de civiles con sueños, metió a 30 celebridades internacionales en su máquina de torturas (digo, de juegos) para que compitieran por donar un millón de dólares a caridad. Porque nada dice “filantropía” como ver a famosos sufriendo por tu entretenimiento.
La lista de invitados era tan random como la sección de “recomendados” de Netflix: desde Paris Hilton hasta Steve-O, pasando por Diplo y los Chainsmokers. Y ahí, en medio de este cóctel cultural, aparecía nuestro héroe nacional: Eugenio Derbez. Sí, el mismo que nos hizo llorar de la risa (y luego solo llorar) en “La familia P. Luche”. El hombre cruzó fronteras para meterse en este circuito de desafíos físicos y mentales extremos. La pregunta no era “¿qué hace aquí?”, sino “¿sobrevivirá?”.
Abrazar un poste y otros dilemas existenciales
El primer gran reto fue de una simplicidad poética: abrazar un poste el mayor tiempo posible. No suena tan mal, hasta que te das cuenta de que es un reto de fuerza y resistencia diseñado por un youtuber que construye piscinas de slime por diversión. Derbez, con la sabiduría de quien ha sobrevivido a la industria del espectáculo mexicano, eligió el equipo de fuerza. Y oh sorpresa, el señor demostró una agilidad y tenacidad que dejó a más de uno con la boca abierta. Pasó la ronda como si nada, probablemente recordando esos viejos tiempos de telenovelas con jornadas de 18 horas.
Luego vino el giro culinario. Porque en el universo de MrBeast, después de aferrarte a un tubo como si tu vida dependiera de ello, lo lógico es cocinar. Se formaron tríos aleatorios y a Derbez le tocó compartir fogones con CarryMinati (una estrella de YouTube india) y Steve-O (el profesional del peligro de Jackass). Su creación: tacos de fajitas de pollo con guacamole. Un platillo que grita “México” más fuerte que un grito en el Estadio Azteca. Los jueces, en un acto de buen gusto (o de hambre), les dieron un puntaje de 27.5, el más alto de la ronda. Derbez, al parecer, no solo vende chistes, también vende tacos.
El desenlace épico (y un poco absurdo)
La penúltima prueba fue un ejercicio de psicología grupal y toma de decisiones bajo presión. Encerraron a los equipos en un cubo con un teléfono para pedir literalmente lo que quisieran. Mientras otros pedían quién sabe qué extravagancias, el equipo de Derbez y Steve-O pidió… robots luchadores de plástico. Sí, esos juguetes que comprabas en la tienda de la esquina. La lógica era simple: el ganador de este duelo de juguete pasaría a la final. Y aquí, amigos, es donde la tragedia (o la comedia, depende del cristal) golpeó. En una batalla de mini-robots, el destino del millón de dólares para caridad se decidió con un golpe de plástico. Y Derbez perdió. Su trayectoria en la competencia terminó no por un desafío épico, sino por un juguete. La vida es así de irónica, a veces te elimina un youtuber con un robot de 20 dólares.
Al final, el episodio especial de Beast Games fue un caos glorioso y perfectamente editado que mezcló el altruismo con el absurdo. Derbez demostró que, más allá del humor, tiene una resistencia física notable y una capacidad para adaptarse a cualquier locura que el internet le ponga por delante. Su participación puso a México en el mapa de este reality viral y nos recordó que en la era digital, hasta las leyendas de la comedia deben estar listas para abrazar un poste o cocinar bajo presión.
¿Te quedaste con ganas de más caos celebridad-internet? Comparte esta nota para ver quién más se atrevería a enfrentar los juegos de MrBeast y explora más contenido sobre cómo las estrellas tradicionales están conquistando (o sobreviviendo) en el mundo digital.




