David Bisbal guardó varios segundos de silencio frente a la estatua de Juan Gabriel en la Plaza Garibaldi, uno de los espacios más simbólicos de la música popular mexicana. La visita ocurrió un día después del lanzamiento de su versión de “Amor eterno”, que forma parte de su nuevo disco “Eternos”.
Cerca de las 18:30 horas, el intérprete de “Bulería” llegó al corazón de Garibaldi para rendir homenaje al compositor mexicano. Convivió durante algunos minutos con seguidores convocados por su club de fans oficial. Entre aplausos, fotografías y flashes, el artista se abrió paso entre sus admiradores. Incluso tuvo un ligero tropiezo al acercarse al grupo para la foto grupal.
“Solo gente grande tiene estas estatuas para toda la vida”, comentó al observar el monumento.
Los fans le entregaron dulces típicos, comida, un sombrero de mariachi y una bandera de España que el cantante besó antes de firmar.
Una historia de admiración
Entre los asistentes, Luisa Villalobos llevaba 23 años siguiendo la carrera de Bisbal. Su conexión comenzó en Operación Triunfo, pero un momento personal marcó su lealtad. “Yo tuve leucemia y había una medalla a la que me encomendé. En una convivencia él se la puso y la trajo un mes. Entonces quedé prendada desde el 2003”, relató.
Esa admiración la llevó a crear un club de fans que cumple 18 años y reúne a cerca de 50 integrantes de distintas partes del país. “Es muy padre porque he hecho muchas amigas aquí en México, en todo el país e incluso en todo el mundo”, explicó.
Tras la fotografía y la convivencia, Bisbal se retiró a descansar sin ofrecer declaraciones.




