El laberinto legal de Patricio Cabezut da un giro
Esta semana el nombre del conductor volvió a ser tendencia por razones nada divertidas. Circuló la versión de que autoridades habrían ratificado su vinculación a proceso por presunto abuso contra sus hijas menores.
La información la soltó el periodista C4 Jiménez, quien mostró documentos legales que, según él, respaldaban la resolución. El escándalo mediático estaba servido otra vez.
Pero Cabezut no se quedó callado. Horas después, publicó un video en sus redes para responder directamente. Acusó al comunicador de difundir datos erróneos y vulnerar su presunción de inocencia.
“He dado entrevistas a quien me las ha solicitado y he confirmado todas las mentiras que este sujeto se ha atrevido a mencionar”, dijo el conductor.
Aclaró que, aunque desde 2024 fue vinculado a proceso, no existe sentencia en su contra ni está en riesgo su libertad. Sobre el documento reciente, explicó que es una ratificación derivada de una apelación de su defensa.
Y aquí viene lo interesante: según Cabezut, este escenario abre la posibilidad de promover un amparo para que un juez federal revise a fondo su caso. Una puerta que se entreabre en medio del laberinto legal.
Una cronología complicada
Para entender este desmadre, hay que echar un vistazo atrás:
- Junio 2023: Se hace pública su ruptura con Aurea Zapata, con señalamientos de violencia familiar.
- Julio-agosto: Zapata expone el conflicto en redes, acusando episodios de agresión.
- Marzo 2024: El conflicto escala a instancias legales con denuncias formales. Ese mismo mes se emite una orden de aprehensión contra Cabezut por presunto delito de abuso sexual infantil.
- Mayo: Un juez determina vincularlo a proceso con medidas cautelares (no acercarse a las menores).
- Junio: Zapata presenta audios y videos en el programa “Hoy” donde pide justicia.
- Diciembre: Cabezut reaparece en medios con una nueva pareja sentimental.
- Abril 2025: Se difunde el documento que ratifica la vinculación pero abre la puerta al juez federal.
Así están las cosas. Un caso que lleva casi dos años dando vueltas en tribunales y titulares. Mientras tanto, la vida pública y privada del conductor sigue bajo los reflectores más incómodos posibles.




