El mono que vivió como rey
Bubbles no era un chimpancé cualquiera. Nacido en un laboratorio texano en 1983, pasó de ser sujeto de ciencia a estrella internacional cuando Michael Jackson lo adoptó a principios de los 80. Y ojo, no solo vivía en Neverland: lo acompañaba a entrevistas, giras, grabaciones y hasta videoclips. Básicamente, era el roomie más famoso del pop.
La mascota que generaba polémica
La cercanía entre el primate y el cantante reforzaba esa imagen excéntrica que tanto fascinaba —y criticaba— al público. Freddie Mercury y muchos medios no se callaron. Bubbles incluso vestía ropa similar a la de Michael. Pero con los años, su comportamiento se volvió difícil: conductas propias de primate que ya no encajaban en un hogar humano.
En el documental Living with Michael Jackson (2003), el cantante confesó que Bubbles se había vuelto agresivo y fue trasladado a un santuario.
¿Dónde está hoy?
Desde 2005, Bubbles vive en el Center for Great Apes, en Florida. Con 43 años y casi 84 kilos, es todo un veterano. Según el santuario, es tímido y reservado pero juguetón: le encanta bromear con visitantes echándoles agua o arena. Eso sí, odia las cámaras —se da la vuelta cuando ve una—, aunque es súper fotogénico.
Ahora lidera su grupo de chimpancés y pasa sus días pintando. Una vida tranquila para quien fue el centro del circo mediático.




