“Sin sindicatos, no hay paraíso”
La noticia nos llegó como un golpe seco. Dos trabajadores de la producción de “Sin senos sí hay paraíso” fueron asesinados en Bogotá. El ataque con arma blanca ocurrió el 18 de abril, justo en medio del rodaje de la cuarta temporada.
El gremio audiovisual, tanto en Colombia como aquí, quedó conmocionado. Y la respuesta no se hizo esperar.
La ANDA alzó la voz. La Asociación Nacional de Actores, con Ofelia Medina a la cabeza, salió a exigir medidas urgentes. No es para menos. Calificaron el hecho como un reflejo alarmante: una preocupante falta de protocolos de seguridad en las producciones latinoamericanas.
“No se trata de un caso aislado”, denunció el sindicato. Es una muestra más de la precariedad laboral que vive el sector.
El punto clave que señalan es grave: a menudo se eligen locaciones de alto riesgo sin la supervisión adecuada. Se juega con la vida del equipo por ahorrar unos pesos.
Entre sus exigencias concretas están garantizar condiciones dignas, seguros de vida y gastos médicos para todo el personal. También piden cumplir con estándares internacionales de seguridad, sin recortes.
Y soltaron una frase que duele por lo cierto: cuestionaron la “doble moral” de algunas empresas que relajan las medidas cuando graban en Latinoamérica.
Cerraron con una consigna que lo dice todo, un guiño triste y necesario al título de la serie donde ocurrió la tragedia:
“SIN SINDICATOS, NO HAY PARAÍSO”.
Más allá del titular punzante, es un recordatorio sombrío. Detrás del brillo y el drama televisivo, hay personas cuyo trabajo no debería costarles la vida.




