De reina a reina: Un consejo con sabor a déjà vu (y mucho drama)
Imagina ganar el certamen de belleza más importante del planeta y que tu corona, en vez de brillar, venga con un kit de supervivencia para navegar un campo minado de polémicas. Eso es básicamente el bootcamp no oficial que está viviendo Fátima Bosch, la mexicana Miss Universo 2025. Pero tranquila, porque en su DMs ya sonó el *ping* de una aliada que conoce la receta: Alicia Machado, la reina de 1996 que vivió su propio reality show de controversias, desde el famoso “caso de los kilos” hasta los que aún hoy dicen que no merecía ganar. Su mensaje fue claro: “Hermana, bienvenida al club de las coronas cuestionadas”.
La cosa se puso intensa en una entrevista reciente con Telemundo, donde a Fátima, en vez de preguntarle sobre sus proyectos o su champú favorito, la encararon con los temas heavy que rodean a la organización: desde el caso legal del copropietario Raúl Rocha Cantú –acusado de tráfico de drogas, armas y combustible– hasta la denuncia por difamación que le puso Nawat Itsaragrisil, director de Miss Tailandia. Alicia, viendo esto desde su casa, debió tener un flashback de aquellos 90s y pensar: “Aquí vamos otra vez”.
El manual de supervivencia según Machado: Contrata un ‘escudo humano’
Pero Alicia no se quedó solo en las felicitaciones de rigor. Pasó directo al modo consultora estratégica y soltó el consejo que todos necesitamos en la vida, pero especialmente si eres una reina bajo fuego cruzado: “Usted para adelante, usted no tiene por qué hablar de nada de lo que está pasando alrededor”. Traducción millennial: “Girl, no alimentes al troll. Tu trabajo es brillar, no ser la portavoz de los líos ajenos”. Y remató con un “no se deje quitar ni un dólar”, porque al final, el reinado también es un trabajo.
Su propuesta concreta fue tan específica que hasta tiene nombre de puesto en LinkedIn: Growth Manager. Básicamente, un gestor de crisis y crecimiento personal que actúe como escudo, filtro y traductor simultáneo. Alguien que, antes de cada entrevista, le explique a Fátima qué preguntas son su territorio (el empoderamiento femenino, sus iniciativas sociales) y cuáles son un pantano del que no debe salir (los pleitos legales de terceros). Y ojo, que hable varios idiomas, porque la polémica, como el mal gusto, es internacional.
Machado recalcó cuál es el verdadero rol de una Miss Universo: representar a la mujer en todas sus facetas –intelectual, espiritual, política, social y física–. Un trabajo que, según ella, Telemundo minimizó con preguntas que calificó de falta de respeto. Su apoyo a Fátima fue total: “Cuentas con todo mi apoyo mi reina y para adelante”. Un mensaje que es mitad sororidad, mitad manual táctico para sobrevivir en la era del hate y los comentarios virales.
Al final, esta historia es más que un simple consejo. Es un pase de batón entre generaciones de reinas que han tenido que luchar por su legitimidad en medio del escándalo. Alicia, que fue el prototipo de reina mediática en los 90, ahora le pasa el kit de herramientas a Fátima para sobrevivir en la era digital, donde cada palabra se analiza, memea y critica en tiempo real. El mensaje subyacente es poderoso: la corona pesa, pero la piel dura y una buena estrategia son los mejores accesorios.
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