De fan a invitada de honor: El viaje de Aislinn Derbez a la pasarela más angelical
Imagínense esto: ustedes, en su casa, viendo por streaming (porque pagar por eso en 2025 es casi un acto de fe) uno de los espectáculos más iconicamente polémicos de la historia de la moda. Ahora imaginen a Aislinn Derbez no en su sofá, sino *dentro* del mamotreto, viviendo el Victoria’s Secret Fashion Show no como espectadora, sino como invitada especial. Sí, la vida es injusta y este es su recordatorio semanal.
La actriz y creadora de contenido no fue solo una cara bonita más entre el público. No, no. Ella fue la embajadora no oficial de México en este cirio fashion, una misión que, seamos honestos, conlleva más presión que elegir el filtro correcto para una story. Su presencia no se limitó a la pasarela principal; también se codeó con la crema y nata en el cóctel pre-Fashion Show, ese evento donde probablemente se sirven cosmopolitans que cuestan más que nuestra suscripción anual a todas las plataformas de streaming juntas.
Y, como toda buena millennial que se respeta, no pudo resistir la tentación de documentar cada minuto para sus seguidores en redes sociales. Porque, ¿de qué sirve vivir una experiencia única si no la conviertes en contenido de alta gama para la galería? Sus fotos fueron el detrás de cámaras perfecto, un vistazo a un mundo de alas, strass y cuerpos que desafían las leyes de la gravedad.
K-pop, Karol G y una hija como Shazam personal
El momento de “yo no soy como las demás mamás” llegó cuando salió a escena el grupo de K-pop TWICE. Mientras la mayoría en el lugar probablemente asentía con la cabeza al ritmo de “This is For” y “Strategy” sin mucha convicción, nuestra protagonista pudo confesar, con el orgullo de una verdadera cool mom, que sí se sabía las canciones. ¿El motivo? Su pequeña Kailani, su hija, quien aparentemente hace las veces de curadora musical personal y la mantiene al día con las tendencias. Básicamente, tener un hijo es como tener un algoritmo de Spotify con patas y que te llama mamá.
Pero si hay que hablar de un momento “rompe-internets”, ese fue el de Karol G. La colombiana no solo cantó; tomó el escenario y lo pintó de un rojo tan intenso que probablemente se vio desde el espacio. Su interpretación de “Ivonny Bonita” fue el preludio perfecto para que ella misma se convirtiera en una de las modelos, caminando con una seguridad que nos hizo cuestionar todas nuestras decisiones de vida. Su atuendo, un conjunto de alas rojas y lencería, fue la declaración de moda de la noche. Fue tan poderoso que casi sentimos que el espíritu de los shows antiguos de VS había vuelto, pero con una dosis de actitud latina del siglo XXI.
Y es que este regreso no es poca cosa. Este desfile de lencería, que comenzó su reinado en 2001 (cuando los low-rise jeans eran una plaga y nosotros éramos unos críos), se convirtió en un evento anual que definió una era. Durante casi dos décadas, fue el Super Bowl de la moda. Luego, en 2019, la cancelación llegó. El mundo cambió, las conversaciones sobre inclusión y representación se hicieron más fuertes, y el espectáculo, con su estética ya un poco pasada de moda, tuvo que dar un paso al costado. Fue el fin de una era, un “adiós” a las ángeles con alas gigantes y smiles perfectos.
Pero en la era del reboot y el revival, Victoria’s Secret lo trajo de vuelta el año pasado, con una fórmula renovada que intenta equilibrar el glamour de antaño con la sensibilidad de hoy. Ya no es solo el mismo show de siempre; es una versión 2.0 que intenta aprender de sus errores. Ver a Aislinn Derbez en el centro de este huracán, disfrutándolo y compartiéndolo con una naturalidad desenfadada, es un testimonio de cómo estas iconografías culturales se están transformando. Ella no es solo una celebridad asistiendo a un evento; es parte de una nueva narrativa para una marca que está tratando de reconectar con un público que ya no compra los mismos cuentos de hadas.
Al final, la crónica de Aislinn en el Victoria’s Secret Fashion Show es más que un simple “fui y lo viví”. Es la historia de cómo un espectáculo que muchos daban por muerto regresa con fuerza, con la energía de artistas como Karol G y la autenticidad de invitadas como Derbez. Es un recordatorio de que la moda, al igual que nuestro feed de Instagram, está en constante evolución, y que a veces, los mejores momentos son aquellos que se viven entre el caos de las luces, la música y la presión por conseguir la foto perfecta para las historias.
¿Te imaginas haber estado ahí en primera fila? Comparte esta nota con ese amigo fanático de la moda o con quien creció viendo estos desfiles y cuéntanos en tus redes sociales cuál fue tu momento favorito del show usando nuestro hashtag. Y si te quedaste con ganas de más análisis sobre cómo la industria de la moda está cambiando, no dejes de explorar los otros contenidos que tenemos para ti.




