La consejera presidenta del Instituto Nacional Electoral (INE), Guadalupe Taddei Zavala, advirtió que la reforma electoral y judicial impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum podría poner en riesgo la neutralidad del organismo. Al crear una Comisión de Verificación de Integridad en Candidaturas, el INE asumiría funciones que no le corresponden.
“El INE no puede, ni debe, convertirse en juez y parte de una contienda política”, declaró Taddei en conferencia de prensa. “Nuestra función constitucional es organizar elecciones, garantizar condiciones de equidad, certeza, legalidad y transparencia”.
Los riesgos de la reforma
La iniciativa busca modificar la Ley General de Instituciones y Procedimientos Electorales para crear un órgano permanente dentro del INE, integrado por cinco consejeros con presidencia rotativa anual. Este mecanismo recibiría listas de aspirantes de partidos o candidaturas independientes de forma voluntaria, las remitiría a autoridades de seguridad e inteligencia para análisis de riesgo, y notificaría la existencia de un “riesgo razonable” bajo confidencialidad.
Taddei subrayó que, aunque la propuesta señala que no sustituye la responsabilidad partidista en la selección de candidatos, existe el peligro de asignar al INE funciones que vulneren su carácter de autoridad neutral. “Si el marco legal obligara al INE a juzgar por cuenta propia la probidad de una persona, se colocaría a esta autoridad en el centro de la disputa política”, afirmó.
La presidenta del INE fue enfática: la responsabilidad de investigar y sancionar posibles vínculos con actividades ilícitas recae exclusivamente en las autoridades de procuración de justicia, inteligencia y seguridad pública. “Nuestra función no es validar la integridad de las candidaturas ni calificar antecedentes”, sentenció.
La postura de Taddei resalta la importancia de mantener la independencia del INE para garantizar transparencia y equidad en futuros procesos electorales.




