La jueza federal Katherine Polk Failla concedió dos meses a la Fiscalía de Estados Unidos para procesar las pruebas contra el general Gerardo Mérida Sánchez. El exfuncionario está acusado de presuntos vínculos con el crimen organizado.
La próxima audiencia se fijó para el 4 de agosto ante la Corte del Distrito Sur de Nueva York. Durante la sesión inicial, la jueza señaló que hay una gran cantidad de evidencia por revisar.
La defensa de Mérida, encabezada por la exfiscal Sarah Krissoff, tendrá acceso al material para preparar su estrategia legal. El acusado se declaró no culpable de los cargos de conspiración para traficar drogas y posesión ilegal de armas.
El origen de las acusaciones
El caso forma parte de una investigación más amplia que vincula al gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, y a varios funcionarios de su administración. Según la acusación, habrían colaborado con el Cártel de Sinaloa a cambio de sobornos.
A Mérida se le imputa haber proporcionado información confidencial a la facción conocida como Los Chapitos sobre operativos de seguridad contra laboratorios de drogas. Esto habría permitido que los grupos criminales trasladaran equipos y sustancias antes de las intervenciones oficiales. A cambio, presuntamente recibió pagos mensuales superiores a los 100 mil dólares en efectivo.
El caso ha generado controversia política en ambos países. La defensa y la fiscalía continuarán presentando sus argumentos en la siguiente audiencia.




