A tres días de su debut en octavos de final, la Selección Mexicana continúa su preparación en el Centro de Alto Rendimiento (CAR) con un ambiente de camarería que salta a la vista.
El Tricolor abrió las puertas a los medios por 15 minutos, tiempo suficiente para confirmar que la alegría gobierna el vestidor tras clasificar como líder del Grupo A. Los jugadores entraron a la cancha mostrando que la unión es su principal fortaleza.
Tradiciones y retos entre compañeros
Antes del entrenamiento, los futbolistas participan en retos amistosos. Quien pierde recibe el tradicional “calzón chino”, ritual que ya parece cábala. En esta ocasión, Julián Quiñones, Orbelín Pineda y Erik Lira fueron los que pagaron el castigo.
La convivencia también se extendió a la prensa. Los jugadores bromearon con saludos fingidos hacia los reporteros, y esta vez el equipo de comunicación respondió con el mismo tono. Todo quedó en risas por ambos bandos.
La Selección se encerrará el fin de semana en el CAR hasta el lunes, previo al duelo del martes donde buscarán el pase a octavos de final del Mundial 2026.




