¡Qué manera de creer!
Amigo, si hay algo que el deporte nos enseña es que nunca, nunca, puedes dar un partido por perdido. Y Chivas lo demostró anoche.
Contra todo pronóstico, el Rebaño Sagrado derrotó 2-0 a Tigres en la vuelta de los cuartos de final. Resultado global: 3-3, y el pase a semis por posición en la tabla. ¡Boom!
Dos minutos bastaron para que Ricardo Marín encontrara la red de Nahuel Guzmán. La afición explotó… aunque la bandera del asistente apagó el grito por unos segundos. Pero la llama ya estaba encendida.
El inicio fue eléctrico. Chivas no paraba de generar jugadas ofensivas. Sandoval perdonó una clara tras centro de Ledezma, pero Nahuel se hizo gigante, como siempre. Tapó un misil de Govea con el brazo firme.
Hasta los 20 minutos el asedio fue constante. Luego Tigres reaccionó, pero Chivas cerró el primer tiempo con dos oportunidades más. El ritmo no decayó.
Y entonces llegó la magia
La segunda parte tuvo nombre y apellido: Santiago Sandoval. El chico se echó el equipo al hombro y le devolvió la esperanza a la afición.
Al minuto 73, Marín remató con derecha y Sandoval cazó el rebote para empujarlo al fondo. El Akron explotó. Y tres minutos después, con su 1.65 de estatura, el juvenil se elevó por los aires y ganó el balón de cabeza. ¡Golazo! Guzmán y los defensas felinos solo atinaron a lamentarse.
Con sufrimiento, calambres y el rosario en la mano, Chivas cerró el partido. Ahora van por la decimotercera estrella.
Y en la Femenil…
América Femenil está a 90 minutos de otra final. Las Águilas llegan con una ventaja aplastante de 7-1 sobre Toluca. Scarlett Camberos, Kimberly Rodríguez e Irene Guerrero comandaron una goleada de ensueño. 15 disparos totales, control absoluto. Este equipo tiene identidad y profundidad de plantel. ¡Vaya momento!
Esto es deporte, esto es vida. Nunca dejes de creer.




