Míchel Sánchez no continuará al frente del Girona. El club catalán confirmó este jueves su salida, días después de que el equipo empatara 1-1 ante el Elche en Montilivi. Ese resultado selló el descenso a Segunda División.
El empate dejó al Girona sin opciones de permanencia. Necesitaban ganar para mantener un lugar en La Liga, pero no lograron los tres puntos. Con la caída, la directiva decidió que era momento de un cambio.
Sánchez había logrado lo impensable un año atrás. En la temporada 2024, el modesto club catalán peleó por el título español y consiguió un boleto histórico a la Liga de Campeones. Debutar en la máxima competición europea fue el punto más alto de su gestión.
Un ciclo que se cierra
El comunicado del Girona destacó la labor del técnico, pero subrayó la necesidad de una nueva etapa tras el descenso. El rendimiento del equipo decayó en partidos clave y no lograron sostener el nivel de la campaña anterior.
La directiva ya trabaja en la planificación para la próxima temporada en Segunda. La afición espera un regreso rápido a la elite, aunque el panorama es incierto tras perder a su principal artífice del éxito reciente.




