México y el debut soñado en casa
Por tercera ocasión en la historia, México será anfitrión del partido inaugural de una Copa del Mundo. Este jueves, la selección mexicana recibe a Sudáfrica en el Estadio Azteca, repetiendo el duelo que hace 16 años arrancó el torneo en Johannesburgo.
El Tri llega con la presión de ser favorito en el Grupo A. El lateral Mateo Chávez reconoce el reto:
“En este tipo de situaciones hay que ser fuerte. Hay que saber manejar esto, porque muchas veces toca estar del otro lado. Cuando no eres favorito, propones tú; cuando sí, hay que aprender a jugar con eso e ir para adelante.”
Javier Aguirre, en su tercera etapa al frente del equipo, repite la historia. En 2010, también dirigió el empate 1-1 ante Sudáfrica. Ahora, el objetivo es claro: alcanzar al menos los cuartos de final, techo histórico que el país logró como anfitrión en 1970 y 1986.
México lleva siete mundiales consecutivos cayendo en octavos de final (1994-2018) y una eliminación en fase de grupos en Qatar 2022. En contraste, suma siete torneos sin perder en su debut. Un buen comienzo es vital para calmar los nervios locales.
El once y las dudas
Aguirre apostaría por un ataque con Raúl Jiménez, Julián Quiñones y Roberto Alvarado, similar al que goleó 5-1 a Serbia en el último amistoso. En defensa, la dupla César Montes-Johan Vásquez; en el medio, Érik Lira, Álvaro Fidalgo y Brian Gutiérrez.
“Estamos muy concentrados. El grupo tiene esa felicidad de empezar y todos están emocionados”, afirmó Gutiérrez, quien pese a sus pocos partidos con México se perfila como sorpresa.
La principal ausencia sería Edson Álvarez, capitán que perdió ritmo tras cirugía de tobillo. En el arco, Aguirre aún no decide entre Raúl Rangel o Guillermo Ochoa, quien asistiría a su sexto Mundial.
Sudáfrica confía en aguar la fiesta. Liderados por Oswin Appollis y dirigidos por Hugo Broos, los Bafana Bafana regresan a la Copa tras perderse las tres últimas ediciones, con una ofensiva que fue clave para ganar su grupo eliminatorio en África.




