El pulso entre dos talentos generacionales
La semifinal del Mundial entre Argentina e Inglaterra tendrá un cara a cara inevitable: Lionel Messi, de 39 años, frente a Jude Bellingham, de 23. Dieciséis años los separan, pero ambos son los motores de sus selecciones.
Será la primera vez que Messi se mida a Inglaterra en un partido oficial. El arquero inglés Jordan Pickford reconoció la grandeza del argentino:
“Todos sabemos la excelencia de Messi, aunque también la de Argentina. Es genial enfrentarme a él después de verlo jugar desde niño.”
Pickford, sin embargo, advirtió que el equipo argentino busca repetir el título, algo que no se logra desde Brasil 1958-1962.
Datos clave del enfrentamiento
Messi suma ocho goles y dos asistencias en su sexto Mundial. Con 21 tantos en la historia de la Copa, es el máximo anotador. Llevar a Argentina a campeonatos consecutivos lo pondría al nivel del mítico Diego Maradona.
Bellingham, en su segunda Copa del Mundo, ha respondido con seis goles, incluyendo dobletes ante México y Noruega. Llegó al torneo con dudas sobre su rol bajo el técnico Thomas Tuchel, pero se consolidó como la figura inglesa.
Una rivalidad que trasciende la cancha
Argentina e Inglaterra reviven una historia cargada de episodios memorables. En 1966, el capitán argentino Antonio Rattín fue expulsado y se sentó en la alfombra roja de la reina Isabel. En México 1986, cuatro años después de la Guerra de Malvinas, Maradona firmó la Mano de Dios y el Gol del Siglo.
El centrocampista argentino Alexis Mac Allister comentó:
“Significa mucho por ser una semifinal. Inspirarse en lo que hizo Diego es complicado; solo Leo puede hacerlo. Ojalá logremos algo parecido.”
Será el sexto duelo mundialista. El balance favorece a Inglaterra con tres victorias, la última en 2002 (1-0). Argentina jugará con su camiseta azul de visitante, la misma que usó al ganar en 1986 y al eliminar a Inglaterra por penales en 1998 tras la expulsión de David Beckham.
Ambos equipos llegan a Atlanta con la mira puesta en la final. Messi busca un broche de oro a su carrera; Bellingham, confirmar que es el heredero de la nueva era.




