Regreso frustrado
Conor McGregor confirmó que sufrió un desgarro del ligamento cruzado anterior (LCA) derecho y daños en el menisco durante su combate en UFC 329 contra Max Holloway. La pelea, realizada el 11 de julio, duró apenas 1:09.
El irlandés comparó esta lesión con la que padeció en la pierna contraria ante Holloway en 2013.
“Actualización: fue LCA y menisco. Es la misma lesión que en la primera pelea con Holloway, solo que esta vez en la pierna opuesta. Bastante impactante”, escribió McGregor en X.
Su regreso al octágono, tras cinco años de ausencia, terminó abruptamente cuando cayó de forma incómoda al intentar una patada en los segundos iniciales. El peleador de 38 años intentó continuar, pero el combate se detuvo tras caer a la lona dos veces más.
McGregor fue operado la semana pasada y ya camina sin muletas. Confía en volver al octágono en 2027.
“En aquel entonces volví a competir en 9 meses para pelear contra Diego Brandao. Con los avances actuales de medicina regenerativa y métodos de entrenamiento mejorados, está totalmente dentro de mis posibilidades regresar para el próximo verano”, añadió.




