Se apaga el sueño auriazul en CU
La hazaña no llegó. Los Pumas vencieron 1-0 al San Diego FC con gol de Pedro Vite, pero el marcador global terminó 4-2. Se quedaron a dos goles de la epopeya y se despidieron prematuramente de la Copa de Campeones.
Fue un partido con un guion previsible. Los universitarios volcados al ataque, dueños del balón, generando peligro constante… pero sin encontrar la puntería definitiva. El volumen de juego estuvo ahí, lo que faltó fue la efectividad.
“Para su mala fortuna, se toparon con la figura de Pablo Sisniega, quien salió en plan grande y evitó la caída de su marco en seis ocasiones claras.”
El portero mexicano fue una pared. Su actuación impidió que el marcador se moviera más para los locales. Incluso se especula que pudo agigantarse por la presencia de su padre, Ivas Sisniega, presidente ejecutivo de la FMF, en las tribunas.
El gol de Vite al 47′, tras falta provocada por Antuna, encendió por un momento la llama de la esperanza en los casi 12 mil aficionados presentes. Soñaron con lo épico.
Pero el fútbol es así de cruel. A pesar del dominio pumita, San Diego también tuvo sus chances. Y ahí apareció otro héroe inesperado: el poste izquierdo de Keylor Navas, que dijo ‘no’ en dos ocasiones claves.
La ilusión duró hasta el minuto 95. Con el pitido final, se esfumó todo de sopetón.
El sonido final no fue de aplausos
La respuesta de la afición fue clara y contundente. Esa hinchada incondicional pero exigente despidió al equipo y al técnico Efraín Juárez con un fuerte abucheo al unísono. El mensaje está sobre la mesa.
Ahora no hay más excusas. La mente debe ponerse en una sola competencia: el Clausura 2026. Tienen prohibido fallar. El camino para levantar cabeza empieza ahora mismo, con el peso de una decepción continental sobre los hombros.




