La FIFA dejó sin efecto la suspensión de un partido que pesaba sobre el delantero Folarin Balogun, luego de que la Casa Blanca contactara al presidente del organismo, Gianni Infantino, para pedirle una revisión de la tarjeta roja que recibió en octavos de final.
El polémico incidente
Balogun, máximo goleador de Estados Unidos con tres tantos en el torneo, fue expulsado el miércoles por pisar el tobillo de Tarik Muharemovic, de Bosnia y Herzegovina, durante la victoria por 2-0. La sanción automática de un partido lo marginaba del duelo de cuartos de final ante Bélgica, programado para el lunes.
La FIFA anunció el domingo que la sanción quedaba suspendida por un período de prueba de un año. Si Balogun comete otra infracción similar dentro de ese plazo, la suspensión se hará efectiva.
Reacciones enfrentadas
El presidente Donald Trump celebró la medida en redes sociales: “¡Gracias a la FIFA por hacer lo correcto y revertir una gran injusticia!”
En contraste, la Real Federación Belga de Fútbol expresó su “asombro” y el seleccionador Rudi García ironizó: “No sabía que en las oficinas de la FIFA el 5 de julio era el 1 de abril en Europa”. García agregó que su federación defiende “la integridad y la ética del fútbol” y que investiga todas las opciones legales.
El equipo estadounidense se enteró de la noticia durante el trayecto en autobús hacia el entrenamiento, cuando comenzaron a circular publicaciones en redes sociales. Christian Pulisic opinó sobre la falta: “Fue sin intención. Hubo otras mucho peores en este torneo”.
Antecedentes
La FIFA ya había aplicado suspensiones similares en el pasado. En noviembre, aplazó dos partidos de una sanción de tres encuentros a Cristiano Ronaldo. También benefició a Nicolás Otamendi y Moisés Caicedo en abril. Un caso emblemático fue el de Garrincha en 1962, quien tras ser expulsado en semifinales pudo jugar la final por presiones políticas.
Balogun, de 25 años y delantero del Mónaco, suma 12 goles en 30 partidos internacionales. Nació en Brooklyn y representa a Estados Unidos tras haber jugado en las categorías inferiores de Inglaterra. Su presencia será clave para que el anfitrión busque alcanzar los cuartos de final por primera vez desde 2002.




