Una final de contrastes
El New Jersey-New York Stadium fue testigo de una final desequilibrada. España dominó de principio a fin: 20 disparos contra solo dos de Argentina. El marcador reflejó una superioridad táctica que la Albiceleste nunca pudo contrarrestar.
El héroe fue Ferran Torres. Al minuto 104, Nico Williams —ingresado al 74— envió un centro tenso y el delantero apareció desde atrás para vencer a un Emiliano Martínez que había mantenido a su equipo con vida. Fue el único tanto del partido.
Argentina, que llegaba como vigente campeona, pagó caro las lesiones y cambios tardíos. La expulsión de Enzo Fernández por doble amarilla sepultó cualquier esperanza. Messi y compañía repitieron la amargura de Brasil 2014: perder una final en tiempo extra.
“Españoles, somos campeones del mundo”, gritó Ferran Torres al término del encuentro.
Barrida en los premios FIFA
España no solo se llevó el trofeo. Unai Simón recibió el Guante de Oro tras recibir un solo gol en todo el torneo (ante Bélgica en cuartos). Pau Cubarsí, de 19 años, fue reconocido como mejor jugador joven. Rodri, el mediocampista del Manchester City, se adjudicó el MVP del Mundial.
Kylian Mbappé, ausente en la premiación, se llevó la Bota de Oro con 10 goles. El francés también se convirtió en el máximo anotador histórico de Copas del Mundo con 22 tantos, superando a Lionel Messi, quien cerró con 21.
La generación española —Lamine Yamal, Nico Williams, Dani Olmo, Ferran Torres— deja claro que este título no será el último.




