Un golpe duro en el Parque de los Príncipes
El campeón reinante se dejó sorprender. En casa, ante su gente, el Paris Saint-Germain cayó por 3-1 contra un Mónaco que jugó sin complejos. Un resultado que duele y que pone nervioso al liderato.
Lens, el escolta, puede acercarse a solo un punto este domingo. La ventaja que parecía cómoda, ahora se siente frágil.
El talento de Mónaco brilló más
Desde el arranque, los visitantes fueron más intensos. A los 27 minutos, Maghnes Akliouche aprovechó un error garrafal de Warren Zaïre-Emery para abrir el marcador. El joven francés fue una pesadilla constante para la defensa parisina.
“Akliouche generó problemas durante todo el encuentro con sus arrancadas desde atrás”, destacaron los cronistas.
En la segunda parte, Aleksandr Golovin, recién ingresado, liquidó cualquier duda con un golazo desde fuera del área. Bradley Barcola descontó para el PSG, pero la esperanza duró poco.
Folarin Balogun, el delantero estadounidense, selló la noche con un remate desviado que terminó en las redes. Fue su gol número 10 en la temporada.
Lecciones antes de Chelsea
Con la Champions a la vuelta de la esquina –reciben al Chelsea el miércoles– esta derrota es una llamada de atención. Ousmane Dembélé volvió tras su lesión, pero le faltó ritmo. El equipo pareció falto de ideas y energía.
Mónaco, por su parte, demostró por qué es un rival incómodo. Esta temporada ya le había ganado al PSG en septiembre y siempre le ha complicado la vida.
La carrera por el título francés se recalienta. El PSG no puede permitirse más tropiezos si quiere levantar otro trofeo. La disciplina y la mentalidad, ahora más que nunca, serán claves.




