Regreso mundialista con retos claros
Chequia vuelve a una Copa del Mundo tras dos décadas de ausencia. El seleccionador Miroslav Koubek reconoce que existe “presión”, pero valora el esfuerzo del equipo en el Repechaje para clasificar a Norteamérica 2026.
“Hemos hecho lo posible para preparar esto y para que el equipo pueda jugar la Copa del Mundo; la misión es estar preparados y mejorar nuestra forma física”, señaló el estratega en conferencia de prensa.
Fortalezas y rivales
Koubek destacó que las principales virtudes de los checos son “el juego en equipo, la unidad y saber mantener la disciplina”. En su debut enfrentarán a Corea del Sur, donde la principal amenaza es Heung-min Son, a quien calificó como “un jugador de gran renombre, toda una leyenda, con mucha experiencia”.
“Intentaremos ser muy cautelosos y respetar siempre al rival, pero queremos un buen resultado”, agregó.
Sobre el estadio de Guadalajara, sede del partido, el entrenador lo describió como “fabuloso, extraordinario”, aunque lamentó no haber podido entrenar en el campo: “es una complicación, pero tenemos que respetar las normas y la situación es para ambas selecciones”.
También se refirió a Javier Aguirre, a quien enfrentarán en la última jornada del grupo, destacando su experiencia. El equipo checo busca una participación digna y demostrar que su regreso no es casualidad.




