El entrenador argentino Marcelo Bielsa se despidió este martes de su cargo como seleccionador de Uruguay. Fue en el estadio Centenario, en una conferencia en la que lamentó la pronta eliminación del equipo en el Mundial.
Bielsa reconoció que algunos jugadores le pidieron modificar aspectos de su método de trabajo. “Esta tristeza actual de todos los futboleros es el peso que me toca asumir a mí, que vale muchísimo más de lo que ustedes imaginan tolerar ese peso”, declaró.
El rosarino calificó la situación como un “cierre doloroso” y negó que hubiera cuestionamientos a su planteamiento táctico. Sin embargo, admitió que sostuvo reuniones después de la goleada 5-1 ante Estados Unidos en un amistoso.
Las concesiones de Bielsa
El técnico aceptó dos cambios solicitados por el plantel: entrenar a todo el grupo en un solo conjunto, en lugar de dividirlo en dos como era su costumbre, y limitar las charlas colectivas e individuales sobre táctica y reglamento.
Su salida abre un nuevo capítulo en la historia de la selección uruguaya. La afición espera que el próximo entrenador pueda revertir el rumbo y llevar al equipo a mejores resultados en futuras competiciones.




