Arthur Fery lo volvió a hacer. El británico de 23 años logró el sábado una épica victoria por 2-6, 7-5, 2-6, 7-6 (3), 7-6 (5) ante el belga Zizou Bergs para alcanzar la cuarta ronda de Wimbledon.
Creció a solo cinco minutos del All England Club. Ahora, con una invitación en mano, se convirtió en el único representante del país en individuales, tanto masculino como femenino.
“Muchas primeras veces hoy para mí. Estoy muy orgulloso de cómo maneje todo. Primera victoria en cinco sets, el partido más largo que he jugado, primera vez entrando en el top 100, primera segunda semana en un Grand Slam, todo en casa”, declaró Fery.
El jugador, ubicado en el puesto 114 del ranking, nunca había llegado tan lejos en un torneo grande. Su recorrido es aún más significativo considerando que las principales esperanzas británicas, Jack Draper y Emma Raducanu, se retiraron por lesiones antes del torneo. Los 11 británicos que jugaron el lunes inaugural perdieron todos.
Remontada y apoyo local
Fery estuvo abajo 4-1 tanto en el cuarto set como en el definitivo. Se recuperó impulsado por el público local en un partido que duró 4 horas y 39 minutos. “Es increíble tener apoyo. Definitivamente me ayuda. Al final del quinto, el público tuvo un papel enorme”, señaló.
En el segundo punto de partido del desempate a 10 puntos, Bergs envió la pelota a la red. Fery cayó de espaldas sobre el césped y luego alzó los brazos para celebrar con la grada.
Es apenas el segundo británico con invitación en la era Abierta en llegar a octavos de final masculinos en un Grand Slam, después de Andrew Foster en 1993. El propio Wimbledon llama a su historia un “Ferytale” —y no es para menos.




