El lío en el vestuario blanco
Álvaro Arbeloa no se anda con rodeos. El técnico del Real Madrid salió al quite tras la pelea entre Federico Valverde y Aurélien Tchouaméni, que terminó con el uruguayo en el hospital y una multa de 500 mil euros para cada uno. “Los jugadores han reconocido su error, expresado su arrepentimiento y pedido perdón”, dijo en rueda de prensa. “A mí, con eso me sirve. Lo que no voy a hacer es quemarlos en una hoguera pública”.
El forcejeo ocurrió el jueves en el entrenamiento. Valverde se golpeó la cabeza contra una mesa y acabó en el hospital. Ambos se disculparon al día siguiente con los directivos, compañeros y afición. Pero el club, 15 veces campeón de Europa, consideró que era una falta grave a la disciplina y les metió una multa que duele hasta a futbolistas de élite.
“Que se filtren cosas que han pasado en el vestuario me parece una traición al Real Madrid”, soltó Arbeloa, apuntando directamente a quien filtró la noticia a Marca. “Lo que pasa en el vestuario, se debe quedar en el vestuario”.
El exdefensa, que vivió mil batallas en su carrera, comparó la situación con cosas peores que vio: “Yo tuve un compañero que golpeó a otro con un palo de golf”. Sin justificar, pero dejando claro que esto no es nuevo en el fútbol.
Ahora, el Clásico con todo en juego
El Madrid llega al Camp Nou con la soga al cuello. Segunda temporada sin título grande, a pesar de tener a Mbappé. Arbeloa, que tomó el mando en enero tras sustituir a Xabi Alonso, sabe que su futuro es incierto. El equipo está irregular y solo una victoria ante el Barça puede evitar que los culés canten el alirón este domingo. Once puntos de ventaja les separan, con cuatro jornadas por delante.
Tchouaméni estará en la convocatoria. Valverde, no: baja médica por el golpe. Pero Arbeloa confía en que sus jugadores dejen atrás el incidente y se centren en lo que importa: el partido. Porque en el fútbol, como en la vida, después de la tormenta siempre llega la oportunidad de remar juntos.




