El Kremlin mira al Este mientras sigue en Ucrania
Rusia no lanzará un ataque contra la OTAN este año ni el próximo. Lo dice Kaupo Rosin, jefe del servicio de inteligencia exterior de Estonia. Pero hay un pero grande.
El plan del Kremlin es aumentar significativamente sus fuerzas en el flanco oriental de la Alianza. Hablamos de crear nuevas unidades y multiplicar por dos o tres su presencia previa a la guerra. Un movimiento que depende, claro, de lo que pase en Ucrania.
“El presidente ruso Vladímir Putin actualmente no tiene ningún deseo de detener la invasión”, declaró Rosin a The Associated Press.
La visión desde Tallin es clara: Putin cree que puede “burlarse” de Estados Unidos en las negociaciones y que, en algún momento, podrá ganar militarmente. Mientras tanto, Moscú necesita mantener una “porción significativa” de su ejército dentro y alrededor de Ucrania.
Tiempo ganado y un ‘enemigo principal’
Actualmente, Rusia no tiene recursos para atacar a la OTAN. Pero le preocupa el rearme europeo y su futura capacidad ofensiva. Por eso, según la inteligencia estonia recogida de “discusiones internas rusas”, los funcionarios del Kremlin están ganando tiempo.
“No hay absolutamente ninguna discusión sobre cómo cooperar realmente con Estados Unidos de manera significativa”, señaló Rosin.
Washington sigue siendo el “principal enemigo” en la narrativa interna rusa. Aunque públicamente hablen de acuerdos negociados, muestran poca disposición real al compromiso.
La Casa Blanca responde pintando un cuadro diferente. Un funcionario anónimo habló de “un progreso tremendo” en las conversaciones, destacando el reciente acuerdo en Abu Dabi para liberar a más de 300 prisioneros.
Pero los plazos se acumulan. El presidente ucraniano Volodymyr Zelenskyy dijo que Washington dio a las partes hasta junio para llegar a un acuerdo. Trump ha establecido varios ya, sin consecuencias aparentes al pasar.
Fiona Hill, ex asesora de Trump, lo explica así: ambos líderes necesitan su relato. Putin como vencedor y Trump como pacificador. Se aferran a su versión de la verdad mientras los planes militares rusos miran hacia el flanco este de Europa.




