El “sueño de la casa propia” se convierte en pesadilla (y nadie hace nada)
Si pensabas que comprar una casa en Jalisco era estresante por los precios, espera a conocer el verdadero terror: las posibilidades de que te estafen son altísimas… y las de que alguien pague por ello, cero. Así es, amigos: el fraude inmobiliario aquí es como subir fotos de comida en Instagram: todos lo hacen, nadie asume responsabilidades.
Según datos obtenidos vía Transparencia (sí, ese proceso que hacemos cuando ya nos cansamos de gritar en Twitter), la Vicefiscalía Regional abrió 343 investigaciones entre 2020 y mayo de 2025. ¿El número de detenidos? Cero. Ni uno. Como cuando prometes empezar el gimnasio en enero. El pico de casos fue en 2022, con 117 carpetas, seguido de 2023 (98) y 2024 (90). Este año van 20, o sea, cuatro mensuales: suficientes para llenar un grupo de WhatsApp de víctimas desesperadas.
El modus operandi: documentación falsa y notarios “creativos”
Aquí el fraude no es solo “te cambio tu casa por un terreno en la Luna”. Hay profesionales involucrados (o al menos, personas que se visten mejor que nosotros en Zoom). En junio, salió a la luz el caso de una mujer en Guadalajara cuya propiedad fue vendida múltiples veces con papeles falsos, incluso en otros estados. ¿Los notarios? Según las denuncias, hicieron la vista gorda como nosotros ante los spoilers de Netflix.
Karen Julieta Correa, de la Asociación Mexicana de Profesionales Inmobiliarios, lo advirtió: los estafadores ahora son “asesores” con traje y portafolio (y tan convincentes como un influencer promocionando crypto). Y el problema escala: el CIIB reportó un aumento del 20% en fraudes en 2024, especialmente en el Bajío. Vamos, que si el mercado inmobiliario fuera un videojuego, Jalisco sería el nivel hardcore donde todos pierden… menos los defraudadores.
¿Por qué tanta impunidad? Expertos señalan la saturación de la Fiscalía (que debe lidiar con todo, desde narcos hasta memes virales). Pero también hay un vacío legal tan grande como nuestro sentimiento de culpa al pedir Uber Eats por tercera vez en la semana. Sin regulación clara y con notarios que a veces firman como si estuvieran autografiando selfies, el sistema parece diseñado para beneficiar a los estafadores.
Moraleja: Si vas a comprar propiedad en Jalisco, lleva un abogado, un notario verificado, un chamán y mucha paciencia. O mejor aún, considera rentar… aunque con estos números, quizá hasta eso sea riesgoso.
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