Postura de México ante la crisis humanitaria en Gaza
En su conferencia matutina del 13 de agosto de 2025, la presidenta Claudia Sheinbaum manifestó una contundente posición respecto al conflicto en la Franja de Gaza, calificando los eventos como “terribles y muy tristes”. Sus declaraciones surgieron como respuesta a preguntas sobre el asesinato de corresponsales en la zona, un tema que ha escalado a nivel internacional debido a su impacto en la libertad de prensa y los derechos humanos.
Contexto del conflicto y la postura mexicana
El enfrentamiento entre Israel y Palestina registraba en esas fechas más de 11,000 víctimas civiles según la ONU, con infraestructura crítica destruida y escasez de suministros médicos. Sheinbaum enfatizó la necesidad de un “reconocimiento bilateral de estados”, alineándose con la histórica posición mexicana de neutralidad activa y diplomacia multilateral. Este enfoque busca equilibrar las relaciones con ambos territorios, aunque México ha votado a favor de resoluciones de la ONU que exigen alto al fuego inmediato.
Los ataques a periodistas mencionados por la mandataria refieren al caso de dos reporteros internacionales asesinados en un bombardeo a un campamento de refugiados, elevando a 94 el número de profesionales de medios fallecidos desde octubre de 2024 según el Comité para la Protección de Periodistas (CPJ). Sheinbaum subrayó que “no sólo fueron dos, han sido más”, evidenciando un patrón sistemático que viola el Derecho Internacional Humanitario.
Análisis de las implicaciones geopolíticas
Expertos en relaciones internacionales consultados coinciden en que estas declaraciones refuerzan el papel de México como mediador en conflictos globales, aunque sin comprometer su política de no intervención. El llamado a la paz se produce semanas antes de la Cumbre de los BRICS, donde se esperaba discutir sanciones económicas contra Israel. Datos de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) revelan que México ha destinado 23 millones de dólares en ayuda humanitaria a Gaza desde 2023, principalmente a través de la UNRWA.
El tono emotivo de Sheinbaum contrasta con la tradicional reserva diplomática mexicana, lo que analistas interpretan como una estrategia para capitalizar el descontento social ante la crisis. Encuestas del Instituto Belisario Domínguez muestran que el 68% de los mexicanos apoya una postura más firme contra las violaciones a derechos humanos en conflictos internacionales.
¿Qué sigue? La comunidad internacional espera acciones concretas tras estas declaraciones, como la posible apertura de corredores humanitarios con apoyo mexicano o la presentación de una iniciativa de paz ante el Consejo de Seguridad de la ONU.
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