Porque la delincuencia organizada sigue siendo el negocio familiar menos recomendable
Ah, las reuniones familiares de los Chapitos siguen siendo interrumpidas por esos mal educados de las autoridades. Esta vez, en un operativo digno de película clase B (pero con chalecos antibalas reales), cuatro “empleados” del famoso cártel fueron detenidos en Culiacán. ¿Su crimen? Aparte de elegir la peor empresa para hacer carrera, se les vinculó con homicidios y venta de drogas. Vamos, como si fueran los únicos en México…
El momento incómodo cuando la policía te pide los papeles del coche robado
Según el relato oficial, los agentes notaron un auto blanco haciendo maniobras más sospechosas que un perro hablando inglés. Al intentar huir, los detenidos demostraron que, aunque son expertos en evadir impuestos, no lo son tanto en evadir a la policía. Entre los arrestados estaba Moisés Barnabé Barraza, alias “Berna” (porque obviamente necesitabas un apodo para vender drogas), líder de una célula criminal. ¿Su equipo? Tres compinches y un arsenal que haría llorar de envidia a un mercenario:
- Una subametralladora belga (porque lo clásico nunca pasa de moda).
- Cuatro chalecos balísticos (para esos días en que la oficina está calientita).
- 18 cargadores (por si acaso la fiesta se alarga).
- Dispositivos ponchallantas (para cuando el Uber cancela).
- Cinco celulares (uno para cada identidad falsa, claro).
Pero esto no es más que un capítulo reciente de la telenovela “Los Chapitos: La Saga que Nunca Acaba”. Dos días antes, nueve miembros de “Los Salazar” (la franquicia regional del cártel) fueron arrestados en Sonora con drogas sintéticas. Y el 23 de mayo, Humberto Figueroa Benítez, alias “El Perris” (sí, otro apodo ridículo), jefe de seguridad del grupo, fue abatido. ¿Lección aprendida? En este negocio, el plan de jubilación es… inexistente.
Y por si alguien creía que el cártel solo opera en Sinaloa, el 27 de mayo, Jorge Alberto Barbosa García fue detenido en Sonora con 2.1 millones de dosis de cocaína escondidas en un tractocamión. Porque nada dice “viaje de negocios” como cruzar la frontera con un trailer lleno de felicidad empaquetada.
¿Moraleja? Si buscas estabilidad laboral, quizá el narcotráfico no sea la mejor opción. A menos que te guste que tu currículum termine en un comunicado de prensa policial.
¿Te sorprende (o no) la eficacia de estos operativos? Comparte esta nota y descubre más historias donde el crimen no sale tan bien como en las películas. #JusticiaOIronía




