El partido donde los Nacionales recordaron a los Rojos que el béisbol no es un juego de niños
Imagínense esto: los Nacionales de Washington, esos mismos que a veces parecen más perdidos que un influencer sin WiFi, decidieron que el martes era el día perfecto para dar una masterclass en cómo humillar a un rival. Josh Bell, el tipo que probablemente desayuna pelotas de béisbol, conectó su 13er jonrón de la temporada, porque ¿por qué conformarse con 12? Mientras tanto, Jacob Young y CJ Abrams, los héroes anónimos que nadie vio venir, soltaron unos dobles más decisivos que un “sí” en una boda. Resultado: un contundente 6-1 contra los Rojos de Cincinnati, que llegaron con sueños de gloria y se fueron con la cola entre las piernas.
La quinta entrada: el momento en que los Rojos entendieron que estaban en problemas
Ah, la quinta entrada. Ese momento mágico donde los Nacionales pasaron de “eh, estamos jugando” a “esto ya es una masacre”. Riley Adams, con las bases llenas como si fuera Black Friday en el diamante, soltó un sencillo que mandó a casa tres carreras. Y por si fuera poco, los Rojos, en un acto de generosidad digno de Santa Claus, regalaron otra anotación con un error de lanzamiento. Chase Burns, el novato de Cincinnati, terminó el día con cara de “¿en qué me metí?” y un récord de 0-2. Spoiler: no fue su mejor noche.
Konnor Pilkington, el lanzador relevista que nadie esperaba pero todos necesitaban, trabajó dos entradas impecables para llevarse su primer triunfo con Washington. Mientras tanto, Brad Lord, el otro novato, hizo lo que pudo en cuatro entradas antes de pasar la batuta. No fue perfecto, pero tampoco fue un desastre, lo que en el béisbol moderno casi cuenta como un milagro.
Los Rojos: de la euforia a la realidad en tres derrotas
Los Rojos, que el 19 de julio estaban más arriba que .500 que un hipster en una tienda de vinilos, ahora llevan tres derrotas seguidas. Gavin Lux intentó salvar el honor de Cincinnati con cuatro sencillos y una carrera impulsada, pero era como tratar de apagar un incendio forestal con un vaso de agua. Los dominicanos Elly de la Cruz y Noelvi Marte al menos dieron algo de brillo a la ofensiva, pero ni eso fue suficiente para evitar el naufragio.
Los Nacionales, por su parte, celebraron su primera victoria en una serie desde principios de julio, porque sí, llevaban más tiempo sin ganar una que nosotros sin revisar nuestros emails sin leer. Pero mejor tarde que nunca, ¿no?
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