Un patrón que sale a la luz
La conversación en el ambiente artístico esta semana es pesada. Primero fue Malu Carreras. En una entrevista con Ventaneando, la actriz contó que tras siete años de relación con Paco de la O, vivió situaciones de violencia física y psicoemocional que la llevaron a buscar medidas de protección y a iniciar el camino para una denuncia formal.
“A través de redes intento visibilizar de forma responsable la violencia que viven muchas mujeres en silencio”, dijo Carreras.
Pero no fue la única voz. Gaby Platas, otra expareja del actor con quien estuvo nueve años, se sumó al relato. Su declaración fue aún más cruda.
Ella compartió que vivió un infierno junto a De la O, quien la amenazó con matarla si lo dejaba.
Platas adelantó que su equipo legal dará más detalles pronto en una rueda prensa. Dos historias, separadas en el tiempo, que pintan un cuadro preocupante.
La carrera frente a las acusaciones
Mientras esto ocurre, la trayectoria pública de Paco de la O parece vivir en otra dimensión. El actor de 60 años tiene una carrera sólida: desde teatro con Herejía hasta telenovelas exitosas como La vida en el espejo (TV Azteca, 1999) y Todo por amor (2000).
Incluso condujo programas como Cada mañana. En una entrevista pasada con Gustavo Adolfo Infante, el actor habló del dolor de no haber formado una familia estable, diciendo que “no supo hacerlo” con sus parejas.
El contraste es brutal. Por un lado, el artista reconocido. Por otro, las acusaciones graves de dos mujeres que compartieron su vida privada. La comunidad artística observa en silencio, esperando los siguientes pasos legales. Lo único claro es que el silencio se rompió.




