El telón se abre el 8 de marzo
Hoy no es un día cualquiera en el calendario. Es el Día Internacional de la Mujer, y en México el escenario está listo. Miles se alistan para tomar las calles, para gritar lo que duele: basta de violencia, basta de feminicidios. La cifra es un golpe bajo que se repite cada día: 11 vidas arrancadas. Once nombres que se convierten en estadística y en rabia colectiva.
Pero el teatro de la protesta tiene muchos actores, y no todos pueden estar en primera fila. Por salud, por trabajo, por miedo. ¿Significa eso quedarse fuera de la función? Para nada.
Tu conexión es tu trinchera
La batalla también es digital. Colectivos y expertos señalan que tu pantalla puede ser una herramienta poderosa. Sigue las movilizaciones en vivo, comparte lo que ves, pero con cuidado. Verifica antes de difundir. Usa las etiquetas #8M o #DíaInternacionalDeLaMujer para amplificar las voces que exigen justicia.
“Cada post, cada share, es un eco que llega más lejos”, me dice una activista entre mensajes. No subestimes el poder de hacer ruido donde estés.
La reflexión es otro acto revolucionario. Habla del tema en tu mesa, con tus amistades. Recomienda ese libro que te abrió los ojos, esa película que retrata la lucha. Crea un cartel, aunque sea en una hoja blanca, y cuélgalo en tu ventana.
Mi esposa, maestra, ya tiene planeado hablar con sus alumnas y alumnos sobre esto. Mis hijas adolescentes me preguntan cómo participar. La respuesta es simple: haciendo visible lo invisible, desde donde puedas.
El movimiento no solo vive en las avenidas. Vive en cada conversación honesta, en cada contenido compartido con responsabilidad, en el compromiso diario. Hoy, el guion lo escriben todas.




