La justicia no perdona: condenas millonarias en tiempo
Parece que la vida de Jorge Alfredo Castro Castro, alias *El Cambiera* o *El Cumbiero* (sí, como el género musical, pero con menos ritmo y más delitos), y Marcelino Calletano acaba de convertirse en una larga película de terror… sin final feliz. Un juez en Cuernavaca les acabó de firmar su boleto de ida (sin regreso) a la cárcel con sentencias de 114 y 129 años, respectivamente. ¿Motivo? Ser parte de los Guerreros Unidos, aunque lo único que “unieron” fue una lista interminable de fechorías.
Detalles que duelen más que un meme fallido
Aquí el resumen rápido: delincuencia organizada, secuestro (no de cuentas de Netflix, sino de personas reales) y hasta uso de autos robados (nada de Uber pirata, esto era crimen en serio). Los detuvieron en 2015, pero la justicia tardó su dulce tiempo en dar el golpe final. Ahora, ambos están en el Centro de Reinserción Social Morelos, aunque con esas condenas, la “reinserción” suena más a wishful thinking.
La FGR y sus fiscalías especializadas (FEMDO y FECOR, porque en México hasta el crimen tiene siglas) se encargaron de recordarnos que, a veces, el sistema sí funciona. Eso sí, con la velocidad de un trámite burocrático, pero al final, llega.
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