La cacería de un galeno que dejó ocho cuerpos en el camino
Hermosillo, Son. — La Fiscalía estatal no se anda con rodeos: puso precio a la cabeza de Jesús Maximiliano “N”, el médico que desapareció del mapa tras dejar una estela de ocho muertos. La recompensa: 500 mil pesos por información que lleve a su captura.
“Por su probable participación en la ejecución del hecho que la Ley señala como delito de culposo con resultado material de homicidio por responsabilidad médica”
Así reza la ficha de búsqueda. Traducción: sus sueros mataron. Y él, en lugar de enfrentar la música, optó por hacerse humo.
La audiencia que nunca fue
El jueves 6 de mayo estaba citado en el Juzgado Oral de lo Penal del Distrito Uno, pero el asiento quedó vacío. Causa penal 2448/2026 suspendida por ausencia del protagonista. Casualidad, ¿no?
El modus operandi
Las pesquisas apuntan a una clínica privada en la colonia Jesús García. Ahí, el médico ofrecía tratamientos con sueros intravenosos. Resultado: ocho fallecidos y once casos sospechosos. Las autoridades ya aseguraron 16 vehículos y siete propiedades, y congelaron cuentas bancarias. Quieren garantizar que, si aparece, pague el daño.
El amparo que complica
Pero no todo es sencillo. El Juez Décimo de Distrito en Sonora, Ramón Sotelo Rincón, le concedió un amparo federal. La Fiscalía jura que seguirá investigando, pero el recurso legal le da al médico un escudo temporal.
Datos para soplar
Si alguien sabe dónde se esconde, la Fiscalía habilitó las líneas (662) 289 8800, extensiones 15340 y 15343, o el correo [email protected]. La recompensa se entrega por información “eficiente, veraz, precisa y oportuna”.
Mientras tanto, ocho familias esperan justicia. Y un médico, con su amparo bajo el brazo, sigue siendo un fantasma.




