Britney vuelve a ser tendencia, pero no por su música
La princesa del pop otra vez en el ojo del huracán. Britney Spears, de 43 años, protagonizó una noche bastante movida en el Blue Dog Tavern de Sherman Oaks, Los Ángeles. Según reportes de TMZ, la cantante llegó acompañada de un amigo y una amiga, pero su actitud rapidito encendió las alertas de los comensales.
“Comenzó a hablar en voz alta, gritar e incluso ladrar en algunos momentos”, contaron testigos al medio.
El ambiente se puso tenso. Algunos ni se dieron cuenta de que era ella hasta después, pero el chisme corrió más rápido que el viento. Lo que más inquietó fue cuando Britney caminó cerca de otras mesas sosteniendo un cuchillo. ¿Descuido o algo más? Los presentes temieron lo peor, aunque otros dijeron que solo se le olvidó dejarlo en su lugar.
Detalles que preocupan
La cantante, que recién salió de rehabilitación, también encendió un cigarro adentro del restaurante. El personal tuvo que pedirle que lo apagara. Y aunque pidió hamburguesa con papas, casi no probó nada. En cambio, sí se la pasó diciéndole “te quiero” a su acompañante, con gestos bien afectuosos.
Cuando se fue, la mesa quedó hecha un desastre: menú arrugado, todo revuelto. Su equipo de seguridad la llevó de regreso a casa.
Esto llega justo después de que Britney enfrentara problemas legales por manejar bajo efectos del alcohol. Logró un acuerdo para reducir el cargo a conducción temeraria, con un año de libertad condicional y supervisión médica.
La historia detrás del drama
Más allá del chisme, esto es un recordatorio de que Britney lleva años lidiando con una crisis de salud mental bien pública. Pasó más de una década bajo una tutela legal que ella misma describió como opresiva, manejada por su papá. Eso, según ha dicho, le afectó la estabilidad emocional y la sensación de libertad.
Su historial incluye ansiedad, problemas emocionales, ingresos a centros de rehabilitación y abuso de sustancias desde finales de los 2000s. Desde que terminó la tutela en 2021, Britney dijo sentirse en proceso de recuperación, pero estos episodios recientes tienen a fans y expertos preocupados por su bienestar.
Como diría cualquier millennial que creció con “…Baby One More Time”, verla así duele. Ojalá que esta vez encuentre la paz que merece.




