Ayuda en medio de las cenizas
El presidente Gabriel Boric recorrió este miércoles la zona centro-sur de Chile, la más golpeada por una ola de incendios forestales que no da tregua. Su misión: encabezar la entrega e instalación de viviendas de emergencia para quienes lo han perdido todo.
“Lo que quiero transmitirles es que la ayuda está llegando”, dijo el mandatario desde un sector rural en las afueras de Concepción, capital del Bío Bío. La región es el epicentro de esta tragedia que comenzó el 17 de enero.
Un balance que duele
Las cifras oficiales son duras. Al menos 21 personas han fallecido y hay más de 330 heridos. Casi 3.800 viviendas han sido arrasadas por completo, según el último boletín del Servicio Nacional de Prevención y Respuesta a Desastres (Senapred).
Solo en Bío Bío, unas 3.400 casas quedaron destruidas, dejando a casi 21.000 personas damnificadas. Más de 420 siguen albergadas en refugios habilitados por las autoridades.
Equipos especializados trabajan aún para identificar si varios restos óseos calcinados corresponden a más víctimas.
“Seguimos combatiendo incendios, seguimos teniendo focos activos”, advirtió Boric, pidiendo “responsabilidad” ante la mayoría de focos causados por acción humana.
La respuesta gubernamental y lo que viene
Durante su visita —la cuarta desde el inicio de la emergencia—, Boric informó que más de 3.700 hogares están registrados para recibir bonos financieros. Los pagos, que ya superan los 3.000 millones de pesos (unos 3,5 millones de dólares), comenzaron el sábado.
Anunció también la instrucción para “iniciar la regularización de títulos de dominio con características de urgencia”. El objetivo: dar certeza a las familias sobre la propiedad del terreno donde estaba su casa.
Aunque no hay cifras oficiales del costo total, expertos y el futuro ministro de Hacienda estiman que la reconstrucción podría costar entre 300 y 600 millonesde dólares.
Más allá del papel moneda, en el terreno ya se han instalado más de 50 viviendas modulares. Agricultores afectados reciben kits para alimentar animales y apoyos para recuperar su producción.
Miles de bomberos, brigadistas y voluntarios seguían trabajando este miércoles para controlar una decena de incendios activos. La mitad están en Bío Bío. La lucha contra el fuego —y por reconstruir— sigue.




