Nacional
La OEA y el PAN desnudan el circo de la elección judicial en México
La OEA pone en evidencia las fallas del proceso judicial mexicano, y el PAN no pierde la oportunidad de decir “se los dije”.
Un espectáculo de democracia… o lo que sea que esto fue
Ah, la elección judicial en México. Un evento tan emocionante como ver secar pintura, pero con menos participación ciudadana. El pasado 1 de junio, con un apabullante 13% de asistencia (que en realidad fue un 9% efectivo, porque, claro, ¿para qué contar a los que solo fueron a firmar y huir?), se decidió quién ocuparía 2,681 puestos clave en el sistema judicial. Sí, esos mismos que supuestamente deben ser imparciales, independientes y, sobre todo, no elegidos en lo que parece un sorteo de tómbola.
El PAN, siempre listo para el “yo avisé”
Los legisladores del PAN, esos eternos aguafiestas de la política mexicana, no perdieron tiempo en sacar su “se los dije” más grandilocuente. Marko Cortés, senador y probablemente el único que aún cree en la transparencia en este país, exigió al gobierno que “acepte y atienda” las recomendaciones de la OEA. Porque, claro, cuando un organismo internacional te dice que tu proceso electoral judicial fue más irregular que un partido de fútbol arbitrado por un borracho, lo mínimo es fingir que te importa.
La OEA, en su informe preliminar, señaló que el proceso fue tan transparente como un muro de concreto: sin garantías de equidad, con plazos más cortos que la paciencia de un niño en una fila, y con una polarización que haría parecer a Twitter un lugar civilizado. Pero hey, al menos no hubo violencia… porque casi nadie fue a votar.
Sheinbaum y el arte de ignorar lo obvio
Daniel Chimal, diputado panista y otro miembro del club de los “nadie nos hace caso”, le pidió a la presidenta Claudia Sheinbaum que “reflexione” sobre la impunidad y el debilitamiento de las instituciones. Porque, obviamente, si hay algo en lo que este gobierno ha demostrado ser bueno, es en reflexionar… sobre cómo ignorar las críticas.
Y no contentos con eso, los panistas también le sugirieron a la Secretaría de Relaciones Exteriores que deje de actuar como “el comité de defensa de Sheinbaum” y empiece a comportarse como, no sé, ¡una institución seria! Pero bueno, pedirle tacto político a este gobierno es como pedirle a un gato que no se suba a la mesa: técnicamente posible, pero en la práctica, un sueño guajiro.
La OEA no recomienda este modelo… ¿en serio alguien lo haría?
Jorge Romero, presidente del PAN, celebró (con una sonrisa de “ya sabíamos que esto iba a pasar”) que la OEA confirmara lo que ellos llevan diciendo desde el principio: este modelo de elección judicial es tan democrático como una dictadura con votaciones opcionales. La organización incluso advirtió que no recomienda que otros países lo copien. Vaya sorpresa. ¿Quién hubiera imaginado que un sistema con 13% de participación y cero garantías no era precisamente el ejemplo a seguir?
Romero, con esa mezcla de sarcasmo y desesperación que solo un opositor en México puede dominar, remató: “Tirar a la basura al Poder Judicial no es una reforma: es una regresión autoritaria”. Y luego nos preguntamos por qué la gente prefiere ver telenovelas en lugar de noticias políticas.
Así que ahí lo tienen, amigos: un proceso judicial que parece más un chiste mal contado que un ejercicio democrático, un gobierno que hace oídos sordos, y una oposición que, al menos, puede reclamar el título de “los que tenían razón”. ¿Qué sigue? ¿Un sorteo para elegir al próximo presidente? Esperen… mejor no demos ideas.
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Nacional
Trump dice que seguirá en contacto con Machado
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó este viernes que planea mantener el contacto con la líder opositora venezolana, María Corina Machado.
Tras su encuentro del jueves en la Casa Blanca, Trump declaró que se trata de una mujer a la que “respeta mucho”. En esa reunión, Machado señaló que le transmitió al mandatario estadounidense que “hoy más del 90% de los venezolanos queremos lo mismo: vivir con libertad, dignidad y justicia”.
Los detalles del encuentro entre Trump y Machado
“Fue un gran honor para mí conocer a María Corina Machado, de Venezuela”, escribió Trump en una publicación en Truth Social. “María me presentó su Premio Nobel de la Paz por el trabajo que he realizado. Un gesto maravilloso de respeto mutuo”.
Nacional
Un triste hallazgo en la colonia que duerme entre calles con nombres festivos
El hallazgo de un cuerpo en la calle 23 de diciembre desató el protocolo habitual: cinta amarilla, curiosos y muchas preguntas sin respuesta.
La muerte llama a la puerta en la calle 23 de diciembre
Ah, la colonia 15 de enero. Un lugar tan festivo que incluso sus calles llevan nombres de fechas célebres. Pero ayer, en la calle 23 de diciembre, el regalo anticipado fue bastante más macabro: el cuerpo sin vida de un hombre. Porque nada dice “espíritu navideño” como encontrar a alguien que ya no respira sobre un colchón en la vía pública.
Los vecinos, esos héroes anónimos del cotilleo barrial, fueron los primeros en notar que algo andaba mal. Su radar de chismes se activó cuando vieron que el individuo en situación de calle que usualmente dormía allí llevaba demasiado tiempo quieto. ¿Estará profundamente dormido o profundamente muerto?, debieron preguntarse. Ante la duda, y demostrando una eficacia envidiable, optaron por lo más sensato: marcar al 911. Más vale prevenir que lamentar, ¿no?
Vecinos del lugar refieren que el hoy occiso es un individuo en situación de calle que comúnmente dormía en esta calle, por lo que se les hizo extraño ver que no se movía.
Así comenzó el circo. Llegaron los paramédicos de la Cruz Roja, confirmaron lo obvio —que efectivamente, estaba muerto— y dieron parte a las autoridades. Porque ese es el protocolo: tú encuentras el cuerpo, nosotros constatamos que es un cuerpo, y luego llamamos a los que se encargarán del cuerpo. Una cadena de mando perfectamente aceitada para gestionar la tragedia.
El despliegue oficial ante lo inevitable
No podían faltar. Los elementos de la Guardia Estatal y la Fiscalía General arribaron al sitio con esa mezcla de solemnidad y rutina que caracteriza estos eventos. Su misión: acordonar el área con esa cinta amarilla que tanto nos fascina y realizar las “indagatorias pertinentes”. ¿Pertinentes para qué? Para determinar, supongo, que un hombre sin hogar fue encontrado muerto en la calle donde solía dormir. Un misterio digno de Sherlock Holmes.
La calle fue cerrada. El tráfico, desviado. Todo debe detenerse mientras se realiza el levantamiento del cadáver y la necropsia de ley. Porque la burocracia de la muerte es implacable: formularios, procedimientos, esperas. Se estima que el cierre durará “un par de horas”, aunque todos sabemos que ese “par” puede estirarse más que un chicle pegado en el pavimento.
Y mientras tanto, ¿qué sabemos? Poco. Que era un hombre. Que aparentemente tenía lesiones en su cuerpo. ¿De qué tipo? No se especifica. Podrían ser desde moretones hasta señales de algo más siniestro. El comunicado oficial es tan vago que da pie a toda clase de especulaciones innecesarias y morbosas. ¿Se cayó? ¿Lo empujaron? ¿Le dio un patatús después de una cena cuestionable recuperada de un contenedor? El silencio oficial es el mejor aliado de la imaginación popular.
Lo más irónico del asunto es el escenario: una colonia llamada 15 de enero, una calle llamada 23 de diciembre. La muerte no respeta calendarios ni nomenclaturas festivas. Se instala donde quiere, incluso entre calles cuyo nombre evoca regalos y propósitos de año nuevo.
Al final del día, queda una pregunta flotando en el aire cargado de indiferencia urbana: ¿cuántas personas deben morir en el anonimato antes de que su paseo sea algo más que una nota policial breve? Hoy fue un hombre sin nombre en la calle 23 de diciembre. Mañana podría ser cualquiera.
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Nacional
Diplomacia vaticana: reunión clave mientras la visita papal flota en el aire
El embajador en El Vaticano se reúne con Segob mientras la invitación al papa sigue en el limbo. ¿Visita papal o eterna espera?
La diplomacia mexicana con el Vaticano: mucho protocolo, poca confirmación y un papa en standby
Ahí va la cosa. Este martes, Alberto Barranco Chavarría, nuestro embajador ante la Santa Sede –sí, ese puesto existe y alguien lo tiene–, se sentó con Rosa Icela Rodríguez de Gobernación y Clara Luz Flores de Asuntos Religiosos. La agenda: revisar los asuntos bilaterales. O sea, la relación México-Vaticano, que suena a trama secundaria de una serie política pero aparentemente es importante.
“Siempre respetuosa y constructiva”, dijo Rodríguez sobre la reunión.
Traducción millennial: “Nos llevamos bien, no hubo drama, pero tampoco anunciamos nada espectacular”. Es el equivalente diplomático a poner “✨” en una historia de Instagram.
Pero hablemos de lo que todos queremos saber: ¿Y el papa? ¿Cuándo viene? Porque resulta que la presidenta Claudia Sheinbaum ya le extendió la invitación a León XIV –no confundir con los reyes franceses del pasado– durante una llamada por el Día de la Virgen de Guadalupe. Un movimiento clásico. El problema es que, desde entonces, la confirmación brilla por su ausencia.
El eterno ‘tal vez’ de la visita papal
La semana pasada, Barranco Chavarría estuvo por México para una reunión de embajadores y dejó caer esta perla:
“No hay todavía una respuesta”, dijo el embajador sobre la posible visita.
O sea, ni sí ni no, sino todo lo contrario. El Vaticano tiene a México en “visto”, como ese mensaje importante que nunca contestas. Sheinbaum misma comentó el 15 de diciembre que aún no había fecha. Así que seguimos en modo espera, con la incertidumbre como único plan confirmado.
El contexto importa: Una visita papal no es cualquier cosa. Requiere logística monumental, seguridad extrema y una agenda que equilibre lo espiritual con lo político. Además, León XIV lleva poco tiempo en el cargo –sí, es un nombre curioso para un papa moderno– y probablemente está priorizando otros frentes. Pero para México, especialmente con la devoción guadalupana, sería un evento de primer orden.
Mientras tanto, las reuniones como la de hoy sirven para mantener los canales abiertos. Para asegurar que, cuando (o si) llegue el sí del Vaticano, todo esté listo. Es diplomacia en su estado más puro: mucha preparación para un evento que puede o no ocurrir.
¿Qué sigue? Seguir esperando. La bola está en la cancha del Vaticano. Mientras tanto, México sigue haciendo su tarea: reuniones formales, declaraciones cuidadosas y ese optimismo cauteloso que caracteriza a las relaciones internacionales cuando hay mucho en juego pero pocas certezas.
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