Se nos fue un tipo que prefería el trabajo a la fama
La noticia llegó por TMZ, como tantas otras, pero esta duele un poco más si creciste viendo películas donde los buenos llevaban sombrero. Matt Clark, ese rostro que seguro has visto en algún western o en la tercera parte de Volver al Futuro, falleció. Tenía 89 años.
Murió el domingo por la mañana en su casa en Austin, Texas. Según su familia, fue por complicaciones tras una operación de espalda. Nada de dramas mediáticos, nada de escándalos. Una salida tranquila, como parece haber sido su vida.
“Sus familiares lo describen como un actor auténtico, apasionado por su oficio, pero poco interesado en la fama.”
Ahí está la clave. En una época obsesionada con los followers y los likes, Clark era de otra escuela. La del trabajo bien hecho. La del oficio.
Un currículum que es un viaje en el tiempo
Si buscas su nombre en IMDb, te vas a llevar un viaje por la cultura pop del siglo XX. Fue el camarero en ‘Volver al Futuro III’. Dio vida a un personaje en la comedia ‘Grace Under Fire’.
Pero su terreno natural era el polvo y los caballos. Actuó en montones de westerns, compartiendo plano con gigantes como Clint Eastwood y el mismísimo John Wayne. También se coló en el clásico de culto ochentero ‘Las aventuras de Buckaroo Banzai’.
En televisión, fue un rostro habitual en series que definieron épocas: desde ‘Bonanza’ y ‘Kung Fu’ hasta el glamour excesivo de ‘Dinastía’.
“Valoraba especialmente colaborar con personas íntegras y cercanas a sus familias.”
Eso dice todo. No le importaba tanto el nombre grande del cartel, sino la calidad humana de quien tenía al lado. Un concepto casi radical hoy.
Su familia asegura que se consideraba afortunado por su trayectoria y que vivió y murió bajo sus propios términos. No hay mejor epitafio para un artista.
Se va un pedacito de ese Hollywood donde lo importante era la escena, no el spotlight. Descansa en paz, Matt.




